Tal día como hoy del año 98, hace 1.928 años, el Senado de Roma abría el testamento del emperador Nerva, fallecido ese mismo día. El testamento dictaba que Nerva legaba el laurel imperial a su hijo adoptivo, Marco Ulpio Trajano. En aquel momento, Trajano, legado ('máxima autoridad militar') de la Legio VII Gemina (formada con hispanos y vascones), era gobernador de la provincia Germania Occidental (actuales territorios de Baviera y Sajonia), y, cuando supo que era el nuevo emperador, preparó y ultimó su relevo militar (depuró la legión de elementos desleales y corruptos y aseguró militarmente el limes del Rin —la frontera norte—). No llegaría a la capital para tomar posesión del sitial imperial hasta pasados dos años (año 100), tiempo durante el cual el Imperio fue gobernado desde Mogontiacum —la actual ciudad alemana de Maguncia.

Trajano sería el primer emperador romano de origen hispánico. Según la mayoría de los investigadores, habría nacido en el año 53 en Itálica (la ciudad gentrificada de la provincia Bética que albergaba las oligarquías del territorio, muy cerca de la actual Sevilla). Según la misma investigación, Trajano era el resultado del mestizaje entre una gens romana, originaria de la provincia Umbría (en el centro de la península italiana) y una familia oligárquica nativa (iberoturdetana) que se había romanizado para conservar su estatus social y económico. Otras investigaciones dicen que nació, accidentalmente, en Aureliana, una gran explotación agroganadera romana situada en el centro de la península Ibérica, mientras sus padres inspeccionaban una de sus propiedades, y, por tanto, no discuten su filiación originaria: los Ulpios de la provincia Bética.

No obstante, la carrera que conduciría a Trajano al sitial imperial no comenzó en la Bética (donde se situaba Itálica). Trajano se inició en la carrera militar, y en el año 76, cuando su padre fue nombrado gobernador de la provincia Siria, él pasaría a dirigir la legión estacionada en aquella provincia oriental. Acto seguido, prosiguió la carrera política en Tarraco. Allí se casó con Pompeya Plotina, hija de una familia de funcionarios imperiales originarios de Nemausus (la actual Nimes) y establecidos en la capital de la Tarraconense, y entre los años 80 y 88 hizo allí la cursus honorum, cuestor y pretor. En el año 89, completaría el ascenso al ser nombrado legado de la Legión VII Gémina, acuartelada en el valle del Duero. En el año 90, Trajano y su legión fueron trasladados a Germania, y allí, en el año 98, supo que era el nuevo emperador de Roma.