Tal día como hoy del año 1558, hace 462 años, moría en el monasterio de Yuste (actualmente Extremadura y, en aquel momento, corona castellano-leonesa), Carlos de Habsburg y de Aragón, el primero de su estirpe que fue nombrado conde de Barcelona, es decir, Hombre Principal de Catalunya. Carlos de Gante era el hijo primogénito de Felipe de Habsburgo (conocido en Castilla como Felipe el Hermoso) y de Juana de Aragón (conocida, también en Castilla, como Juana la Loca). Y, por lo tanto, era nieto por lado materno de los Reyes Católicos, de los cuales en 1516 había recibido en herencia la monarquía hispánica.

Carlos de Gante (Gante, condado independiente de Flandes, 1500 – Yuste, 1558) llegó a la península el año 1517, un año más tarde de la muerte de su abuelo paterno Fernando el Católico, pero no celebró Cortes en el Principado y no juró las Constituciones de Catalunya hasta 1519. Según el Dietari de la Generalitat, el 15 de febrero “En aquest die entrà la dita magestat en la ciutat de Barchinona. Fon-li feta gran recepció que, per ésser tant gran, és millor callar que dir-ne poch”. I el 16 d’abril “En aquest dia jurà en lo palau reyal la magestat del rey nostre senyor”.

Durante aquel interregno (enero de 1516 – abril de 1519), la corona catalanoaragonesa fue gobernada, en calidad de regente, por Alfonso de Aragón y Ruiz de Ivorra -hijo natural y primogénito de Fernando el Católico y de Aldonza Ruiz de Ivorra. En las cortes de 1519 se inauguraría la arquitectura que marcaría la relación entre Catalunya y el edificio político hispánico durante dos siglos, hasta que en 1714, el primer Borbón hispánico la rebentó a sangre y fuego. Entre 1519 y 1714 (con excepción del paréntesis 1640-1652), Catalunya sólo se vincularía con la monarquía hispánica a través de la figura del monarca.

La historiografía nacionalista española ha llamado erróneamente a Carlos de Gante como "Carlos I de España y V de Alemania", cuando en aquel momento España y Alemania no existían como sujetos políticos. España fue parcialmente unificada en 1715, aunque el primer rey de España que se intituló como tal fue Amadeo de Saboya (1870). Y Alemania fue un rompecabezas de principados independientes hasta que en 1871 el rey Guillermo de Prusia y su ministro Bismark culminaron un proceso parcial de unificación (Austria, Liechtenstein y los lados suizos de habla alemana, quedaron fuera).

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