Tal día como hoy del año 1808, hace 212 años, el ejército del Primer Imperio francés comandado por el general Guillaume Philbert Duhesme, atravesaba los Pirineos por el paso de la Jonquera (Alt Empordà) e iniciaba la ocupación del Principado de Catalunya. Aquella operación militar que, inicialmente, había sido consensuada entre el reino de España y el imperio francés, como un movimiento de tráfico de los ejercidos napoleónicos cabe en Portugal, resultaría una maniobra para articular el nuevo régimen español: la coronación de José I y la promulgación de la Constitución de Bayona.
Poco después Duhesme fue apartado de la dirección de aquel cuerpo del ejército, acusado de abusos contra la población civil y de mala conducta personal. Sería relevado por su subordinado y amigo Charles Pierre Augereau, que adquiriría una papel muy relevante en la historia catalana de los años inmediatamente posteriores. El año 1812, Napoleón separó el Principado de Catalunya del reino de España, y lo incorporó al imperio francés. Augereu sería nombrado súper-prefecto en Catalunya y, durante su gobierno, dictaría medidas de gran trascendencia y popularidad.
Augereau impulsaría la recuperación de la oficialidad de la lengua catalana, proscrita desde 1714, y que pasaba a ser cooficial con el francés. También impulsaría la modernización de la administración civil, militar y judicial; sustituyendo la miserable clase funcionarial española por miembros de las clases mercantiles e intelectuales catalanas. Y sería, también, el introductor del consumo de la patata en la península a través de Catalunya (en Francia se había implantado después de los episodios de hambre de 1805), y de la reintroducción y popularización de la cerveza (olvidada y desplazada por el vino desde la edad antigua).
