Tal día como hoy del año 1398, hace 628 años, concluían las obras de construcción de la Porta dels Serrans, la más lujosa de la nueva muralla medieval de València. Hasta mediados del siglo XIV, la muralla del cap i casal era una construcción de la época andalusí (siglos VIII a XIII), que, al mismo tiempo, se había edificado, en buena parte, sobre las defensas de la etapa romana (siglos II a. C. a V d. C.). Pero, con el estallido de la Guerra de los Dos Pedros (1356-1375), que enfrentaría a las Coronas catalanoaragonesa y castellanoleonesa, el rey Pedro III —llamado el Ceremonioso o el del Punyalet, había ordenado la construcción de varios lienzos de muralla.
Pasada la guerra (1391), la amenaza castellana continuaba latente, y el Consell Municipal de València ordenaría reforzar las defensas de la fachada fluvial del Túria y construir allí una puerta monumental. Los jurados de la ciudad —el equivalente a los actuales regidors— entregaron el encargo del proyecto al arquitecto Pere Balaguer, que en la documentación de la época se le identifica como “maestro de piedra labrada”. Previamente al inicio de las obras, los jurados del gobierno municipal lo comisionaron para visitar diversas instalaciones defensivas en Catalunya y en el País Valencià. Finalmente, se inspiraría en los portales mayores del monasterio de Poblet y de la ciudad de Morella.
La obra empezó en 1392 y se concluyó en 1398. Al terminar, se la llamó dels Serrans. Actualmente, hay dos hipótesis que lo explican. La primera dice que esta denominación estaría motivada por el hecho de que, a través de aquella puerta, la gente que procedía de los pueblos de las sierras del Regne de València, principalmente de la sierra Calderona, accedían al cap i casal. Y la segunda dice que se la denominaría así porque junto a la puerta, por su parte interna, se concentraba la gente originaria de aquellas sierras interiores valencianas, que se disponían sobre las actuales calles de Nàquera y de Serrans.
