Tal día como hoy del año 1493, hace 533 años, desde el resguardo marítimo situado frente al asentamiento de Fuerte de la Natividad, Colón zarpaba en dirección a la Península, iniciando el regreso de lo que había sido su primer viaje al Nuevo Mundo. Colón y su expedición habían llegado a la isla que llamarían La Española el 25 de diciembre de 1492. Con anterioridad, habían tocado las costas de las islas de Guanahaní, en el archipiélago de las Bahamas —el primer contacto con el Nuevo Mundo— (12 de octubre de 1492) y de Cuba (27 de octubre de 1492).
No obstante, el primer asentamiento colombino en el Nuevo Mundo sería establecido en La Española. Su construcción empezó el día de Navidad de 1492 —por este motivo fue llamado Fuerte de la Natividad— y se utilizaron los materiales de la nave Santa María, que había encallado a la entrada de aquel refugio marítimo y había quedado inutilizada. Por este motivo, Colón iniciaría el regreso, únicamente, con las otras dos naves supervivientes: la Pinta y la Niña. Y dejaría en Fuerte de la Natividad un destacamento de 3 capitanes y 36 marineros.
Colón era muy consciente de los distintos elementos que formaban el edificio político hispánico y este contingente estaría formado por 12 castellanoleoneses, 12 catalanovalencianos y 12 vasconavarros (Navarra todavía no formaba parte del estado hispánico, pero sus marineros eran parte activa en las empresas navales hispánicas, francesas y angloaquitanas), con sus respectivos capitanes: el castellano Rodrigo Escobedo, el catalán Pere Gutiérrez y el vasco Diego Arana. Colón se embarcaría a bordo de la Niña y llegaría a Lisboa el 4 de marzo de 1493 y a Barcelona el 3 de abril de 1493.
