Tal día como hoy del año 1456, hace 570 años, el Dietari de la Generalitat consignaba la proclamación de san Jorge como patrón y como protector de Catalunya. Aquella consignación venía precedida del acuerdo previo que se había producido seis días antes (17 de abril de 1456) en las Corts catalanas (la máxima representación política de la época), reunidas, en aquella ocasión, en Barcelona, y presididas por el lugarteniente real Juan de Navarra, hermano menor del rey Alfonso el Magnánimo y futuro rey Juan II (y que en aquel momento ya era padre del futuro rey Fernando el Católico).
Aquella consignación decía: “Aquest die fonch feta crida pública per la ciutat de Barchinona que la festa de sent Jordi fos colta generalment per tothom, com la Cort General del principat de Cathalunya, qui de present se celebre en la claustra de la Seu de la dita ciutat, ne hagués feta novament constitució”. No solo se proclamaba a san Jorge como patrón y protector de Catalunya, sino que también se instituía la celebración de su diada. La primera diada, que reuniría a las personalidades más destacadas del poder catalán, se celebró en el claustro de la catedral de Barcelona.
San Jorge ya era una figura destacada en el imaginario de la sociedad catalana del siglo XV. Había sido nombrado patrón de la caballería nobiliaria durante la operación de expansión catalana hacia los valles bajos del Ebro y del Segre (1105-1149). Pasados más de tres siglos y en un escenario político y social muy convulso que anticipaba la Guerra Civil Catalana y la Revolución Remença (1462-1472), se consensuaría la figura de san Jorge como el mito que reunía las virtudes del audaz caballero que combate a favor de los valores de la justicia y en defensa de los más humildes.
