Este viernes, Catalunya ha entrado formalmente en una tregua antes de la tercera ola de calor de este verano, que, si las previsiones son correctas, se producirá entre el martes y el jueves de la próxima semana. Una pausa relativa, claro está, ya que estamos soportando, en este intervalo entre dos olas de calor, temperaturas muy altas, por encima de 36º y 37º al norte y al sur del país. Aunque las muertes por golpes de calor certificadas médicamente son pocas —estas últimas horas un temporero de 64 años habría sufrido una parada cardiorrespiratoria por un golpe de calor mientras trabajaba en una finca agrícola de Seròs (Segrià)—, las muertes atribuibles al calor, estimadas estadísticamente por el sistema MoMo del Instituto de Salud Carlos III, ascenderían, de manera provisional, a 218 en el mes de junio, la cifra más alta registrada en este mes en Catalunya desde el año 2015 en que existe este seguimiento. En la primera semana de julio, los únicos datos conocidos, estaríamos hablando de que 97 muertes son atribuibles al calor.
Todo apunta a que este mes de julio será uno de los julios más cálidos jamás registrados en Catalunya, y existe una posibilidad real de que acabe siendo el julio más cálido de la serie histórica, aunque aún es pronto para afirmarlo porque llevamos solo diez días del mes. De momento, ya se han producido varios récords históricos: en Barcelona, el Observatori Fabra alcanzó el pasado miércoles 40,9 °C, superando el récord absoluto de la estación, que estaba en 40,0 °C en julio de 2024. En Vinebre, en la Ribera d'Ebre, se registraron 44,1 ºC, que es el nuevo récord de esa estación, y en Ascó, en la misma comarca, se alcanzaron los 43,8 ºC. Finalmente, en el Alt Empordà, Portbou registró una temperatura mínima de 32,5 Cº, la noche más cálida jamás medida en Catalunya, en una situación excepcional de noche tórrida y tropical muy poco habitual. En numerosos puntos del litoral catalán, las mínimas no bajaron de 27º-30 ºC, en una situación enormemente preocupante para las franjas de edad más vulnerables.
Esta tregua de 48-72 horas también debería proporcionar un mini descanso a los equipos de bomberos que esta última semana han tenido que lidiar en situaciones nada fáciles y con diversos fuegos en el país en el mismo momento. Eso se ha podido combatir con acierto, fruto de su profesionalidad, de la pizca de suerte siempre necesaria en estas situaciones, pero también porque, en términos generales, ha habido un aumento importante de la inversión en los Bombers de la Generalitat en los últimos años, tanto en personal como en equipamiento e infraestructuras. En concreto, en 2023 se convocaron 240 plazas, en 2024 un total de 300 nuevas plazas y otras 300 en 2025, además de las nuevas incorporaciones que estaban previstas para este año. Van a tenerse que seguir destinando esfuerzos presupuestarios complementarios en los próximos años, tanto en plantilla como en vehículos, medios aéreos, equipos de protección e infraestructuras, mejorando los parques de bomberos. Porque las situaciones extremas, que cada vez serán más habituales, precisan, según los sindicatos de bomberos, que, pese al incremento presupuestario, haya más efectivos y recursos para alcanzar las necesidades operativas previstas para la próxima década. El desastre de Andalucía, con 12 muertos y 23 desaparecidos, atrapados al huir de las llamas en un incendio forestal en Almería, interpela a todas las administraciones y obliga a ser el máximo de previsor posible.
El desastre de Andalucía, con 12 muertos y 23 desaparecidos, atrapados al huir de las llamas en un incendio forestal en Almería, interpela a todas las administraciones y obliga a ser el máximo de previsor posible
Protecció Civil ha pedido prudencia ante lo que viene y ha llamado a evitar situaciones de riesgo que puedan generar incendios forestales. Se mantendrá el plan PROCICAT en fase de alerta y el INFOCAT en fase de emergencia por el alto riesgo de incendio forestal. Actualmente, hay 223 municipios incluidos en el Pla Alfa nivel 4, el máximo contemplado. Nuestros meteorólogos han advertido que, a partir del próximo lunes, empezará el horno sahariano, que volverá a producir una sensación insoportable en muchas zonas del país. Llegarán masas de aire muy cálidas y cargadas de polvo sahariano en suspensión que dejarán un ambiente sofocante, muy cargado y con mala calidad del aire. En las comarcas del interior las temperaturas serán infernales y superarán los 40 °C en muchos puntos, siendo el miércoles el día en que se podrían batir algunos récords de temperatura, con máximas que irán de los 40 °C a los 45 °C.
Lo más preocupante es que, en el horizonte, no se ve una situación claramente diferenciada de la actual. Incluso aquella máxima de que en el Pirineo todo era muy diferente empieza a poderse cuestionar, sobre todo de día, pero a veces también por la noche. Y si hablamos de las zonas costeras, el mar Mediterráneo está excepcionalmente caliente, lo que favorece noches tropicales y dificulta el descenso de las temperaturas. O sea, solo queda tener paciencia.
