Este sábado se constituirán prácticamente la mayoría de los consistorios del país y solo alguna población deberá esperar unas semanas para resolver las impugnaciones que se han llevado a cabo. En casi todos los relevantes, los pactos políticos se han ido conociendo desde los días posteriores al 28 de mayo y bien se puede decir que hay todo tipo de acuerdos entre las diferentes formaciones. A la última jornada llegan sin un resultado definitivo dos de los municipios que, por diferentes circunstancias más han estado en las polémicas y debates de estos últimos días: Barcelona, la capital de Catalunya, y Ripoll.
Veremos este sábado si hemos de esperar hasta el último minuto para conocer cómo acaba el vergonzoso espectáculo para arrebatar la alcaldía a Xavier Trias. El socialista Jaume Collboni ha cumplido su palabra de disputarle la alcaldía, aunque para ello haya tenido que sacrificar primero su compromiso de la campaña electoral de que si no ganaba los comicios, se iría a la oposición. Superado este inconveniente, ha planteado toda una carambola como es convencer a los comunes de que le den los votos sin entrar en el equipo de gobierno y retirando su tupida red de cargos municipales, y rogar al Partido Popular que le dé los votos para desplazar a Trias.
El PP y su candidato, Daniel Sirera, llegan a estas últimas horas especulando con un acuerdo a tres con los comunes, algo que, sin duda, está muy lejos de lo que quieren la gran mayoría de los votantes barceloneses de los populares, que querían un cambio sin Colau y sin Collboni. Desde luego, la derecha españolista lee permanentemente mal lo que pasa en Catalunya y en Barcelona. Ya cometió este error en 2019, poniéndose en manos de todo un personaje como fue Manuel Valls, a quien trajeron de París, le financiaron, se presentó a las municipales, tuvo un pobre resultado, lo utilizaron como punta de lanza para impedir la llegada de Ernest Maragall a la alcaldía, votaron a Ada Colau nuevamente para que gobernara con el PSC y Collboni, y después se han pasado cuatro años tirándose de los pelos. No han aprendido nada.
En cualquier caso, como la volatilidad de los compromisos y el peso de los principios está jugando muy poco, habrá que ser prudente hasta que se haya producido la elección del nuevo alcalde de Barcelona, que será a partir de las 17 horas, ya que Barcelona, a diferencia de la gran mayoría de los consistorios del país que se conformarán a las 12 de la mañana, lo hará por la tarde. Mientras tanto, Xavier Trias y Ernest Maragall esperarán acontecimientos para saber si serán alcalde y primer teniente de alcalde, respectivamente. El día clave ha llegado.
