El Port de Barcelona y su grupo de empresas, integrado por Cilsa,  Gerència Urbanística Port 2000 y World Trade Center de Barcelona, han registrado un beneficio de 42,3 millones de euros en 2015 y el resultado de explotación se ha situado en 52,4 millones, según ha informado la propia entidad en un comunicado. El volumen de negocio del grupo ha llegado a los 200,3 millones, un 2% más mientras que las inversiones del Port de Barcelona y de sus sociedades participadas han ascendido hasta los 50,6 millones. Además, el grupo ha conseguido reducir el endeudamiento a largo plazo en un 12% al cierre del ejercicio 2015 hasta situarse en la actualidad en 433,8 millones de euros.

En los últimos años, el Port de Barcelona ha evolucionado desde una posición limitada a la gestión del territorio portuario hasta un modelo "mucho más activo de implicación en el negocio portuario y logístico". En este sentido, el Port de Barcelona que tiene un 63% de Cilsa, un 52,27% de World Trade Center de Barcelona y la totalidad de Gerència Urbanística Port 2000 que es la encargada de gestionar los espacios del Port Vell. Unas participaciones que responden a la voluntad del Port de Barcelona de "generar valor a la economía y a la sociedad del entorno" a la vez que promueve "actividades estratégicas ligaduras con la logística y el transporte."

Impulso de terminales y plataformas

El enclave portuario barcelonés también tiene participaciones en otras sociedades, como un 49% de Catalana d'Infraestructures Portuàries, que es la propietaria de Molls i Espais Portuaris (Mepsa), entidad gestora de una parte del Moll de l'Energia. Al mismo tiempo, también destaca el 40,6% de Pòrtic de Barcelona S. A., la plataforma electrónica de la comunidad portuaria de la capital catalana que permite llevar a cabo telemáticamente todos los trámites correspondientes al paso de mercancías por el Port.

Por otra parte, el Port de Barcelona también ostenta una participación en varias terminales y plataformas ubicadas en el interior, entre las cuales se encuentran: Terminal Marítima de Zaragoza, Terminal Marítima de l'Empordà, Puerto Seco de Azuqueca de Henares, Terminal Intermodal Marítima Centro, Puerto Seco de Madrid y Perpinyà Saint Charles Conteneur Terminal. El objetivo, según el comunicado, es "reforzar su posicionamiento en el mercado interior, ampliando sus servicios logísticos en las empresas de hinterland (zona de influencia)" que se extiende por la península Ibérica y el sur de Francia.