La Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos (AOP) y la patronal europea Fuels Europe han advertido que el diseño actual del gravamen energético que contempla Bruselas "puede comprometer la transición energética". En este sentido, las organizaciones han reclamado a la Unión Europa que el cálculo de beneficios a los efectos de este gravamen tenga en cuenta los años de pérdidas por la pandemia.
Empresas asociadas al AOP como Repsol, Cepsa, bp, Galp y Saras han enviado una carta a las ministras de Transición Ecológica y Reto Demográfico; Asuntos Económicos y Transformación Digital; Industria, Comercio y Turismo y Hacienda, Teresa Ribera, Nadia Calviño, Reyes Maroto y María Jesús Montero, compartiendo las propuestas de la asociación, europea de la industria de refinería Fuels Europe.
Pérdidas por la Covid-19
Las multinacionales piden excluir los periodos de impacto por la Covid-19, ya que las compañías del sector "mantuvieron su actividad sufriendo pérdidas extraordinarias a consecuencia de la crisis sanitaria de los ejercicios 2020 y 2021".
Además, el sector propone que se incremente entre un 20% y un 40% el porcentaje del cual se considera beneficio extraordinario, porque consideran que su actividad es "cíclica y muy variable". De esta manera, las multinacionales consideran que si se tiene que calcular el supuesto beneficio ordinario, "se tendría que ampliar el periodo temporal para calcularlo", tomando todo un ciclo de beneficios y pérdidas y no sólo los ejercicios bajos del ciclo.
Estas propuestas tienen el objetivo de garantizar que, en relación con este gravamen energético, existan unas "reglas de juego uniformes en todos los territorios".
El AOP ha recordado que las compañías asociadas llevaron a cabo inversiones de casi 7.000 millones de euros en España para que las refinerías tuvieran una mayor capacidad de conversión y flexibilidad, mientras Europa pedía el 9% de su capacidad de refinería. Actualmente, España tiene el suministro garantizado y es exportadora de gasóleo y gasolina, a diferencia de otros países europeos.
Encuentro extraordinario
Países como Alemania se han mostrado en contra de limitar el precio del gas. "Si la Unión Europa introduce un tope de precios y el resto de consumidores del mundo no, el gas irá a los demás clientes y podríamos sufrir escasez de suministros".
Este viernes, 30 de setiembre, se llevará a cabo un encuentro extraordinario de la UE para estudiar la propuesta de la Comisión Europea (CE), que tiene el objetivo de controlar el incremento de precios de la energía. Los ministros abordaran las propuestas y tomarán medidas para todos los países.