"El Port de Barcelona es un conector fundamental", ha asegurado el vicepresident del Govern y conseller d'Economia i Hisenda, Oriol Junqueras, en su visita marítima al enclave portuario. Le han acompañado el director general de Promoció Econòmica, Competència i Regulació, Albert Castellanos, y la directora general d'Anàlisi Econòmic, Natàlia Mas, y a su llegada, le estaban esperando el presidente del Port de Barcelona, Sixte Cambra y el director general, José Alberto Carbonell. 

Más concretamente, Junqueras ha remarcado que "el principal flujo comercial es el que une las costas del Índico y el mar de China con las costas europeas". Sin ir más lejos, el networking marítimo entre Catalunya y China ha sido constante en los últimos meses. Des de la jornada "Hong Kong, tu plataforma logística y comercial en China para Asia" celebrada el pasado martes hasta la tertulia "Las claves ganadoras para poder llegar a China" o la misma feria "Transport Logistics China" celebrada en Shanghai y en la que el Port estuvo presente con su "Barcelona China's European Logistics Center". Un conjunto de iniciativas que comparten un mismo objetivo: apoyar a las empresas chinas que quieren instalarse en Barcelona como centro de operaciones logísticas y comerciales en Europa y el Mediterráneo así como fomentar el tráfico de mercaderías y la cooperación entre ambas regiones. 

Tras conversar distendidamente con los responsables del enclave portuario que han sido los encargados de explicarle tanto el funcionamiento como sus proyectos de futuro, Junqueras ha destacado que hay que ayudar al Port de Barcelona con su misión porque sus expectativas de crecimiento son muy relevantes para la economía catalana.  En cifras, el Port canaliza mercaderías por un valor de 54.000 millones de euros por año y genera alrededor de 32.000 sitios de trabajo. 

"Alergia sistemática a la democracia"

Coincidiendo con el anuncio de la Fiscalía que ha pedido nueve años y medio de inhabilitación al expresident de la Generalitat Artur Mas así como ocho años y siete meses a las exconselleres, Irene Rigau y Joana Ortega por supuestos delitos de deseobedencia grave y prevaricación en la consulta del 9N, Junqueras ha aprovechado la ocasión para criticar la "alergia sistemática a la democracia que tienen las instituciones del Estado español". De esta forma, el vicepresident ha advertido, una vez más, que el Govern tiene "la obligación de seguir fiel al mandato democrático". Ni un paso atrás. 

Por otra parte, el conseller de Economia ha anticipado que la Generalitat se acercará durante este 2016 "más que nunca" al límite del déficit público fijado por el Gobierno central en el 0,7% del PIB. Una cifra que reduce la dependencia financiera de la Generalitat de terceros y aumenta su "margen de maniobra" tras no haber aprobado los presupuestos de 2016, renunciando así a "poner 800 millones al alcance de los ciudadanos de Catalunya en políticas sociales". A partir de ahora, la prioridad será elaborar las cuentas públicas de 2017 "por responsabilidad política y por ambición de responsabilidad social y de crecimiento económico". Todo ello, "al margen de que el Estado no cumpla con prácticamente nada".