Las elecciones generales del 26J se acercan y la incertidumbre política de los últimos seis meses ha sembrado dudas en un 40% de los inversores extranjeros que están esperando a qué se forme nuevo gobierno para tomar una decisión en firme. Esto incluye un 40% de firmas que tiene activos en el país y un 33% que no los tiene. Así lo constata "Spain as Investment Opportunity", un informe de Kreab encargada de analizar la percepción internacional de España como destino de inversión tras entrevistar a 26 compañías inversoras extranjeras acerca de los riesgos principales, la influencia de la situación política, las oportunidades existentes, las perspectivas económicas, los efectos de las medidas emprendidas por el Gobierno y la calidad de la política de comunicación de las compañías españolas.

Y por si todavía hubiera alguna duda de que la repetición de elecciones afecta a la economía, el 40,8% de los encuestados ha señalado la incertidumbre política de entre todos ellos como principal factor de riesgo para la inversión en España. Es más, un 20% de los que tiene actualmente inversiones en España considera que esto afectará negativamente a la inversión. Más optimista se muestra otro 25% que asegura que la actual situación en España no afecta sus decisiones de inversión e incluso hay un 10% que se atreverá a aumentar sus activos en el país aprovechando la situación. A pesar de que la incertidumbre suele ser una barrera de entrada que genera aversión al riesgo, algunos pocos inversores lo consideran una oportunidad de negocio.

Un poco de esperanza económica

Pero la incertidumbre, tarde o temprano, queda resuelta. Ya sea en unas segundas o terceras elecciones, que ya parecen haber quedado descartadas por los políticos y completamente rechazadas por los agentes económicos que piden estabilidad y mejor pronto que tarde. Como consecuencia, el informe ofrece un poco de esperanza para España al mostrar que un 65,4% de los encuestados tiene una perspectiva positiva de la economía española con respecto a finales de 2016, por lo que un 30,8% espera incrementar sus activos respecto al volumen alcanzado en 2015.

Pero por mucha esperanza que haya, la incertidumbre política sigue pesándole demasiado a las inversiones. Almenos en comparación a la media europea, donde el 50% de los inversores esperan poder incrementar su nivel de exposición.

Más allá de la incertidumbre

La incertidumbre política no es el único factor de riesgo para los inversores, también hay otros. También, "la certidumbre reguladora y las perspectivas de crecimiento económico, entre otros factores ajenos al racional puro de inversión, influyen de manera definitiva en las decisiones de inversión" ha asegurado la partner y directora de comunicación financiera de KREAB, Carmen Basagoiti. Y es que más allá del factor político que es considerado como el mayor riesgo para un 40,8% de los encuestados, el factor regulatorio con un 24,5% y el económico con un 22,4% también suponen una preocupación relevante. 

Y es que a pesar que un 73% de las 26 firmas internacionales de inversión valoran positivamente las medidas llevadas a cabo por el Gobierno, actualmente en funciones, las variaciones del sistema impositivo y las diferencias regulatorias entre comunidades autónomas siguen pesando también mucho como factores claramente negativos. Por último, queda pendiente de mejora respecto a la media europea tanto las políticas de comunicación de las empresas españolas como la transparencia y calidad de los informes.