Comisiones Obreras (CCOO) y la Unión General de Trabajadores (UGT) han convocado una huelga general a Correos para los días 1, 2 y 3 de junio ante el "hundimiento económico, laboral y de servicio público" así como para denunciar "la caótica gestión" que vive la empresa, presidida por Juan Manuel Serrano. "Correos está muy cerca de la quiebra técnica y la ruina económica, con un abandono del servicio público y una pérdida de calidad sin precedentes, al que se suman unos niveles "inaceptables de empleo basura", con el recorte de 7.000 lugares por término medio en plantilla en tres años y más 10.000 contratos a tiempo parcial.", han denunciado a los sindicatos a través de un comunicado publicado este miércoles. Coincidiendo con el inicio de la huelga, los sindicatos también han anunciado que el día 1 de junio harán una manifestación en Madrid hasta el Congreso de los Diputados para reclamar "más implicación" por parte del Gobierno en esta situación.
"Contratación basura"
Según los sindicatos, el actual presidente de la compañía está apostando por un modelo de negocio que "condena a Correos a ser un operador de paquetería logística y de carga de mercancías, donde el negocio es más importante que el servicio postal público a la ciudadanía". Por otra parte, también denuncian que la empresa acumula más de 500 millones de euros en pérdidas en tres años, 400 millones de déficit estructural y préstamos por un importe de 1.000 millones para el pago de las nóminas. Según los sindicatos, la deuda que acumula la empresa se debe "a la renuncia de Serrano a defender una mayor financiación pública, el caos en la gestión y el balafiament en faustos megalómanos, ocurrencias sin contrastar y proyectos fracasados". Con respecto a las condiciones laborales, lamentan que en el grupo se esté imponiendo un modelo de "contratación basura", con un 25% de las jornadas a tiempo parcial y con la pérdida de 7.000 puestos de trabajo en los últimos años. En este sentido, los sindicatos instan en el Gobierno a "replantear el futuro de Correos" partiendo de un modelo "de servicio público, moderno, competitivo, eficaz y eficiente y con financiación suficiente e inversiones que garanticen la viabilidad".
CCOO y UGT hace más de dos años que denuncian esta situación de "desguace" de Correos implantado por su presidente, Juan Manuel Serrano, nombrado por el PSOE después de la conformación del gobierno de coalición el año 2020. Los sindicatos denuncian que Serrano "ha emprendido un proceso de reconversión y desguace del servicio público postal con el inaceptable aval de la Moncloa, que está provocando la desilusión y frustración de los trabajadores de Correus." Para los sindicatos, "Serrano ha demostrado ser un pésimo gestor que pone en riesgo la viabilidad y el futuro de la empresa pública mayor del país", lo cual proporciona motivos "más que suficientes" para convocar una huelga general "que detenga el mal irreparable que se está haciendo en Correos como empresa y al servicio público postal, comprometiendo el futuro de 47.000 trabajadores y sus familias". Las dos organizaciones han advertido que, de no revertir la situación, mañana reunirán 200 delegados para dar el pistoletazo de salida a las movilizaciones contra el "desguace" de Correos.
Correos responde
Ante esta convocatoria de huelga, Correos ha emitido un comunicado en el cual desmiente las "acusaciones sindicales" y asegura que garantizarán el servicio. En este sentido, detallan que no hay ningún plan de privatización de la empresa y que seguirá siendo 100% pública, desmienten que haya un "trasvase de actividad de Correos a Correos Express" y también niegan que vayan a cerrar alguna de las 2.295 oficinas que tienen. Por otro lado, Correos indica que la empresa se encuentra "inmersa en un proceso de transformación de su modelo de negocio", pero que este cambio no supondrá ninguna privatización ni despido, así como tampoco implicará una "fragmentación" de la corporación.
Aún sobre esta transformación, explican en el citado documento que se hace para "generar los ingresos que reviertan una situación de pérdidas de envíos postales agravada por la situación de la pandemia" y aclaran que este proceso se traduce en la "diversificación de servicios, internacionalización y mejora de la eficiencia". Con todo, afirman que se mantendrá la "calidad del servicio" y el "trabajo estable y de calidad, sin ningún plan de privatización y sin ningún proceso de despidos".