La agencia de calificación crediticia Fitch ha advertido que la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE) podría ser el desencadenante de la salida de Escocia del Reino Unido, que a la vez podría aplanar el camino para la independencia de Catalunya e intensificar "las presiones secesionistas" en otras partes de la UE. La advertencia se ha materializado mediante un informe que no pretende recomendar el sentido del voto en el referéndum del 23 de junio, sino proporcionar nuevos datos al mercado financiero, donde se ha puesto de manifiesto que el Brexit elevaría los riesgos políticos en Europa y pasaría factura a las economías de otros países europeos.
Más concretamente, "el Brexit crearía un precedente para los países que salen de la UE", ha asegurado Fitch, que no descarta que eso pudiera impulsar un movimiento anti-UE, una nueva hornada de partidos políticos populistas o la renuncia de los líderes europeos a adoptar medidas impopulares pero beneficiosas para las economías a largo plazo.
"Riesgos políticos significativos"
A pesar de las advertencias, la agencia norteamericana no se plantea inicialmente una rebaja de la calificación de la deuda soberana de otros países en caso de que el Reino Unido abandone la UE. Una rebaja que resulta bastante más probable a medio plazo, siempre y cuando el impacto económico del Brexit sea grave o implique "riesgos políticos significativos". Y en este sentido, Fitch ya da prácticamente por cumplidas las condiciones previas, remarcando además que el impacto sería menor para la UE que para el Reino Unido, aunque en los dos casos igualmente "palpable".
Las exportaciones europeas en el Reino Unido, que representan como mínimo el 8% del PIB, se reducirían y eso afectaría especialmente a Irlanda, Malta, Bélgica, Países Bajos, Chipre y Luxemburgo. Todos ellos con un amplio stock de inversiones extranjeras y activos financieros en el país anglosajón que verían reducido su valor en euros.
Por otra parte, Fitch también ha recordado que los sectores bancarios de Irlanda, Malta, Luxemburgo, España, Francia y Alemania tienen un fuerte vínculo con el Reino Unido y además, su salida de la UE, implicaría la necesidad de mayores aportaciones de otros países a los presupuestos o a la reducción del gasto a la Unión.
Colaborar con España
Hace poco más de dos meses, Fitch aconsejó a Catalunya tener una gestión proactiva de su deuda y colaborar con el Gobierno central para poder afrontar "su débil posición de liquidez" así como los vencimientos de este 2016. Para ello, la agencia aseguró que era necesario refinanciar la deuda y ampliar su vencimiento que, bajo el visto bueno del Consejo de Ministros, le permitiría alcanzar los objetivos de la consolidación presupuestaria.
Una valoración que iba muy en la línea establecida el pasado noviembre cuando Fitch rebajó el rating de Catalunya hasta 'BB', categoria de bono basura sin inversión para poder comprar la deuda y propenso a los cambios de la economía.