Aunque la actividad en Mercabarna continúa a buen ritmo para garantizar el abastecimiento de producto fresco, muchas de sus empresas están pasado por dificultades durante el confinamiento por el coronavirus. Por razones obvias, las más afectadas, son las que se dedican exclusivamente a servir en el sector de la restauración. Tanto es así que 41 de ellas, la práctica totalidad, han presentado un ERTE ante la falta de actividad.
Para todas ellas, tanto la Asociación de Concesionarios (ASSOCOME) como la dirección de Mercabarna están estudiando "caso por caso" cómo ayudarlas.
Desde el inicio del confinamiento, a todas las empresas que no pudieron abrir la persiana con el estado de alarma la dirección de Mercabarna no les ha cobrado el canon o alquiler mensual de su espacio. Aquí, por ejemplo, hay los 22 bares del mercado central, los comercios y buena parte de las empresas de Mercabarna-flor.
A las que han presentado un ERTE o a las que lo soliciten por una caída drástica de su actividad se les aplazará el pago del alquiler. Así, la cuota del mes de abril se les pasará en julio y la de mayo en agosto.
Las ventas de pescado caen el 50%
Joan Llonch, presidente del ASSOCOME, señala que aunque las cosas van "razonablemente bien" para la mayoría de las 700 empresas asociadas, algunas de ellas están teniendo dificultades para superar el confinamiento.
Más allá de las que sirven a la restauración, las que también están pasando por dificultades son las del mercado central del pescado donde las ventas de producto fresco y congelado han caído más en un 50%. "El cierre de las lonjas y el hecho que muchas de ellas concentran buena parte de las ventas en el canal Horeca se lo está poniendo difícil", añade.