Los economistas catalanes reclaman modificar los impuestos de patrimonio, sociedades y sucesiones. Concretamente, un 82,8% de los colegiados defiende reformular el impuesto de sucesiones, un 76,7% propone cambiar el impuesto de patrimonio y hasta un 69,7% se muestra partidario de modificar el impuesto de sociedades. "Es realmente necesario y urgente trabajar para una reforma tributaria que tenga en cuenta las circunstancias actuales", ha asegurado el vicedecano del Col·legi d'Economistes, Xavier Subirats. La encuesta también evidencia una recuperación de la actividad después del estallido de la pandemia y un "escepticismo" en la gestión, ejecución y control de los fondos europeos por parte de las administraciones.
La Encuesta del Col·legi, también incorpora propuestas para la reforma tributaria y los datos muestran que el 82,8% de los economistas reclaman modificar el impuesto de sucesiones. Entre estos, el 71,9% propone bonificar a los descendientes, el 52,3% estaría de acuerdo con la supresión para el cónyuge y un 23,4% en el establecimiento de un tipo mínimo. Asimismo, más tres cuartas partes de los economistas son partidarias de cambiar el impuesto de patrimonio. Un 55,6% propone suprimirlo y un 42,8% defiende implementarlo a escala estatal, sin diferencia entre autonomías.
Por otra parte, casi el 70% de los economistas defiende cambiar el impuesto de sociedades. Un 68,3% compartiría que las sociedades no residentes con negocios en territorio español tributaran por|para un impuesto de sociedades mínimo y un 62% defiende la conveniencia del establecimiento de un tipo medio mínimo. En cualquier caso, el 70,2% de los encuestados defienden la eliminación de las diferencias de tributación en los diferentes territorios del Estado porque supone un "agravio" entre las autonomías. El presidente de la Comisión de Fiscalistas del CEC, Nacho Cornet, ha asegurado que Catalunya "sale perdiendo" con este modelo y se ha referido a los cambios de residencia dentro del Estado por motivos fiscales.
Mejora de la economía
En paralelo, los economistas catalanes constatan una "tendencia de mejora clara" de la economía después del impacto de la pandemia, según recoge la Encuesta de Situación Económica de Primavera 2021 del Col·legi de Economistes de Catalunya (CEC) presentado este martes. Esta conclusión lo extrae de la evolución del Índice de Confianza, elaborado a través de la percepción de los economistas ante la situación económica teniendo en cuenta los factores que inciden. En Catalunya, este indicador ha pasado del 3,58 registrado en los primeros tres meses del año en el 4,20 en el segundo trimestre. Los economistas prevén mantener esta "dinámica de recuperación" a lo largo de todo el año, y cerrar 2021 con un 4,79.
El acuerdo de investidura del presidente de Generalitat, anunciado en el periodo de recogida de datos para la Encuesta de Situación Económica, ha provocado una mejora "significativa" de las expectativas referentes a la situación de la economía. Los economistas que contestaron antes de hacerse público el acuerdo situaban la previsión a finales de 2021 en 4,69, mientras que los que respondieron después del anuncio lo situaban en 4,89.
La pandemia, uno de los principales problemas de la economía
Entre los principales problemas de la economía catalana, los economistas destacan el impacto de la pandemia, aunque este registra una cierta tendencia decreciente. La situación política se mantiene en segunda posición y con una dinámica creciente.
En este punto también se ha detectado una fuerte influencia del anuncio del acuerdo de investidura. Antes de conocer la noticia, el 61,1% de los encuestados destacaban la preocupación por la situación política entre los tres principales problemas. Después del anuncio, el porcentaje bajó al 46,1%.
Otro de los puntos de la Encuesta de Situación Económica, son las prioridades a la hora de destinar los fondos europeos. Los economistas sitúan en primera posición la inversión en ciencia e innovación, el impulso de la nueva política industrial y la economía circular y las energías renovables.
De todos modos, los economistas se han mostrado "escépticos" en la capacidad de las administraciones para absorber, gestionar, ejecutar y controlar la aplicación de los fondos europeos. En una escala del 0 al 10, los encuestados han situado en un 3,95 la confianza en el ejecutivo español y en un 4,38 la del Govern.
El responsable técnico de la Encuesta de Situación Económica del Col·legi de Economistes, Xavier Segura, ha atribuido estos datos al "debate abierto" sobre la gestión de un volumen "muy elevado de fondo" en un periodo "relativamente corto" de tiempo. Asimismo, ha recordado la experiencia de casos anteriores, dónde España se ha situado "en la cola" del aprovechamiento de fondos europeos. Segura también ha mencionado las dudas relacionadas con la transparencia y con los criterios de distribución de los fondos.
Modificación de los impuestos de patrimonio, sociedades y sucesiones
En paralelo,