La economía catalana ha crecido un 3,5% en 2016, una décima más que en 2015 gracias al dinamismo de la industria, que ha registrado un crecimiento del 5,2% (2,5 puntos porcentuales más que el año anterior), según la estimación de avance del PIB que elaboran conjuntamente el Idescat y el departamento de Vicepresidència y Economia i Hisenda. 

El cuarto trimestre del 2016, el crecimiento intertrimestral es de un 0,6%, una décima menos que el trimestre anterior, pero en medio de una tónica de crecimiento elevado, que sitúa la tasa interanual de este último trimestre en un 3,1%. Respecto a las tasas de variación por sectores, el crecimiento de la industria en el 2016 se sitúa en un 5,2%.

El resultado interanual está por encima de la media europea que, según datos difundidos por el Eurostat, sitúan el crecimiento de la zona euro el cuarto trimestre en un 1,8% y el del conjunto de la UE en un 1,9%. A su vez, según los datos del INE, la economía española creció el último trimestre un 3,0% y, en media del 2016, un 3,2%.

El impulso de la industria

Respecto a las tasas de variación por sectores, el crecimiento de la industria en 2016 se sitúa en un 5,2%, el más elevado de la industria catalana desde el año 2000, a excepción de los del 2010, muy influidos por el rebote posterior al hundimiento del 2009. Como los últimos años, el sector industrial catalán está por encima del crecimiento medio español y del de la zona euro.

Las agrupaciones sectoriales donde la producción industrial muestra un comportamiento interanual más positivo son la agrupación de textil, confección, cuero y calzado, la de maquinaria y equipos mecánicos, agua y la de productos farmacéuticos.

El alza de la construcción

La construcción ha registrado un resultado positivo, con un crecimiento del 3,7% el conjunto del 2016, y suma dos años consecutivos al alza. El aumento del número de afiliados a la Seguridad Social y la mejora del consumo de cemento demuestran que el sector empieza a recuperar el dinamismo, que se concentra básicamente en el subsector de la vivienda, dado que la obra pública sigue sufriendo el retroceso de la inversión y la licitación oficial.

Respecto al valor añadido del sector de servicios, el conjunto de 2016 ha aumentado un 2,9% y ha finalizado el cuarto trimestre con una tasa interanual del 2,1%, reflejando así una desaceleración en el transcurso del año. Aunque los indicadores relativos a la marcha de las actividades de mercado de este sector detectan una moderación, hay que decir que el ocupación muestra un buen ritmo de crecimiento.

En cuanto a la actividad turística, el volumen de turismo extranjero ha aumentado un 4% en el transcurso del año, un poco por debajo del año 2015. Sin embargo las pernoctaciones hoteleras han crecido (6,9%), bastante por encima del año pasado. El turismo interior y el procedente del resto del Estado ha sido también muy dinámico, con un crecimiento de las pernoctaciones hoteleras del 5,6%.