El Departament d'Economia ha presentado la Nota de Economía 103, bajo el título 'Análisis y herramientas para hacer frente a la pobreza y la desigualdad'. El documento recoge estudios y conclusiones de una treintena de expertos y constata que el "marco autonómico" que rige la política económica y social de la Generalitat provoca que Catalunya "no tenga capacidad" suficiente para hacer frente a la pobreza y las desigualdades. Es por eso que el vicepresident y conseller d'Economia, Oriol Junqueras, ha explicado que la situación le ha obligado a elaborar unos presupuestos para el próximo año "que no son ni los que merecen ni los que necesitan a los catalanes", porque no corresponden a "el esfuerzo fiscal y económico" que hace la ciudadanía y no pueden recoger "tantos recursos como se necesitarían".
Por su parte, el secretari d'Economia, Pere Aragonès, ha concluido que ésta y otras conclusiones del estudio presentado son un motivo más para la independencia. "¡Queremos un Estado para poder hacer frente a las desigualdades!", ha sentenciado. El documento presentado constata también que "las restricciones del actual marco autonómico en competencias y disponibilidad de ingresos limitan el alcance de las políticas públicas que se pueden impulsar desde el Govern de la Generalitat". Se hace referencia, por ejemplo, al sistema tributario, remarcando que "el diseño impositivo actual se tendría que replantear para que tuviera un carácter más redistributivo", pero pone de manifiesto que "el Govern catalán no tiene capacidad para hacerlo, ya que los grandes tributos son gestionados por el Estado."
En este sentido, la directora general de análisis económico, Natàlia Mas, ha destacado que la voluntad de construir un nuevo Estado hace que ahora, cuando se estaría en las puertas de la independencia, sea un momento idóneo para hacer un estudio como éste, porque supone "una oportunidad única que se nos ofrece para debatir cuáles tienen que ser las prioridades económicas y sociales del nuevo Estado".
Resolver las bolsas de pobreza
Junqueras ha garantizado que Economia "seguirá destinando el porcentaje más alto posible de los presupuestos en los ámbitos de necesidades, que son también de garantía de disponibilidad de buenos presupuestos futuros". "La propuesta presupuestaria que estamos trabajando centra su atención en el intento de resolver buena parte de las bolsas de pobreza enquistadas y que la recuperación macroeconómica no consigue corregir", ha matizado el vicepresident. Aragonès también ha explicado que este estudio está sirviendo también como "primer paso" para crear un observatorio permanente de los indicadores de bienestar y pobreza en Catalunya.
De esta manera, se pretende establecer "una monitorización de la pobreza y la desigualdad" desde Economia y Treball i Afers Socials. El secretari d'Economia ha detallado que los dos departamentos trabajan en "el diseño de una tabla de indicadores de progreso social para complementar variables económicas como el PIB". El objetivo es obtener datos de referencia que "ayuden a tomar decisiones políticas y permitan mejorar la acción del Govern". De estos estudios, el Departament hará un informe anual que representará la foto fija y la evolución de las condiciones de vida de los catalanes.
Recomendaciones
En uno de los textos específicos del informe se indica que "más allá de la necesidad de más inversión social, la Generalitat todavía puede mejorar en la eficiencia de catálogos y su gestión". De la misma forma, se indica que "hay que revisar a fondo las prestaciones sociales, que sean más flexibles y adaptables a las nuevas formas de pobreza", porque "algunas resultan inaccesibles, llegan a destiempo o están desfasadas". En este sentido, otro de los artículos apuesta por crear una Renta Básica en Catalunya y cree que "es posible financiarla".
Los autores defienden una "asignación monetaria incondicional a toda la población" que suponga 7.471 euros al año para los adultos y 1.494 euros para los menores de 18 años. Esta renta "sustituiría todas las prestaciones actuales" de importe inferior, suponiendo así "un ahorro de unos 92.222 millones de euros con datos de 2010". Para financiar la renta, además, apuestan porque en España "todo el mundo tenga aplicado un único tipo de IRPF del 49%". Estas medidas, según los autores, harían reducir la desigualdades, que los trabajadores no aceptaran trabajos con salarios bajos, y sería una "palanca para la emancipación de los jóvenes".