El presidente de la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD) en la Zona Mediterránea, Pedro Fontana, ha asegurado ante el president de la Generalitat, Carles Puigdemont, que el mundo de la empresa requiere estabilidad para que se generen inversiones y puestos de trabajo. Puigdemont ha participado en una comida coloquio organizada conjuntamente con Deloitte a la cual han asistido unos 150 directivos y empresarios, entre ellos el presidente del Port de Barcelona, Sixte Cambra; el abogado Emilio Cuatrecasas; el director general de Banc Sabadell, Miguel Montes, o el consejero delegado de la inmobiliaria Colonial, Pere Viñolas, entre otros.
Más concretamente, Fontana ha explicado que en un entorno permanentemente cambiante, es necesario que la Generalitat dé apoyo a la actividad empresarial y modifique la normativa, ya que todavía se pierde mucho tiempo en burocracia y hay mejoras pendientes en infraestructuras como los accesos a los puertos y el Corredor Mediterráneo. Además, ha abogado para que la investigación "sea un polo importante de inversión" para la administración con el objetivo de mejorar la competitividad, de la mano de una formación profesional y unas universidades adaptadas a las necesidades de las empresas.
Puigdemont ha contestado con autocrítica, asumiendo una conexión "insuficiente" de infraestructuras pero preguntándose también de qué sería capaz Catalunya si tuviera las infraestructuras que se merece por el peso de su economía, una de las más abiertas de la Unión Europea (UE) y con una gran capacidad de diversificación y de atracción de inversiones internacionales. En este sentido, ha explicado que prácticamente la mitad de lo que se produce en Catalunya se vende ya al extranjero y que el año pasado, las ventas en otros países llegaron a los 63.840 millones, lo que supone una cuarta parte del total español.
Sector empresarial y cohesión social
Puigdemont ha asegurado que el compromiso de la Generalitat para impulsar el crecimiento económico de la mano del sector empresarial es completamente prioritario. Ahora bien, también ha reiterado la importancia de trabajar a favor de la cohesión social a fin de que el Ejecutivo catalán pueda presentar, al final de su plan de gobierno, "una buena hoja de ruta", de la cual sentirse orgulloso por haber sido construida entre todos.
Por otra parte, ha incidido en la fortaleza de la industria e innovación catalana y en su potencial de crecimiento gracias a la tecnología, con lo que ha apostado para situar estos elementos "en el corazón del crecimiento" de un mundo globalizado. "Los retos no nos han acobardado como país, las dificultades han actuado como estímulo, no nos han anclado en la silla sino que nos han estimulado", ha afirmado Puigdemont, después de concretar que el talento, la creatividad, la actitud, la anticipación y la constancia son esenciales en la receta hacia el éxito.
"No es ninguna exageración que Catalunya se sitúa como una de las economías más fuertes de Europa, sino que es una constatación", ha asegurado Puigdemont. Y es que Catalunya, ha añadido, es la primera región de la Europa occidental continental por volumen de inversión en el 2015, después de haber captado 113 proyectos que han supuesto un volumen de más de 5.200 millones y la creación de 7.645 puestos de trabajo directos.