Banco Popular ha registrado una pérdida contable de 3.485 millones en 2016, cubierta con el importe obtenido en la ampliación y con su exceso de capital, según ha comunicado la entidad, que ha realizado provisiones por un total de 5.692 millones, incrementadas fundamentalmente por dotaciones adicionales de crédito e inmuebles, cláusulas suelo y el deterioro del fondo de comercio de Targobank. Como ya había anunciado en la ampliación de capital y con el fin de reforzar su balance y de acelerar el ritmo de desinversión de activos no productivos, Popular, que en 2015 logró un resultado atribuido de 105,43 millones de euros, ha destinado la totalidad del beneficio de 2016 a provisiones extraordinarias. Así, la ratio de cobertura de dudosos aumenta 10 puntos porcentuales hasta el 52,3%.

El presidente del Popular, Ángel Ron, se ha despedido este viernes de la entidad que ha encabezado durante los últimos doce años y ha defendido que tanto en los tiempos de crisis como en el futuro vale la pena defender la independencia del banco. "Una de las cosas de las que podemos estar orgullos en Popular es que durante la crisis hemos puesto el foco en preservar la independencia del banco y estoy convencido de que valía y vale la pena hacerlo para continuar y potenciar una forma de hacer banca diferente, atendiendo a las pymes y familias", ha señalado. 

Además, ha agradecido el apoyo recibido durante sus años de presidencia al "magnífico equipo de profesionales del banco" por hacer posible la independencia de la entidad "durante el largo proceso de crisis y reconversión del sistema financiero", mientras la entidad ha consolidado su posición de liderazgo en el negocio de empresas. El directivo ha insistido en que el banco se ha centrado en financiar la economía real en "los peores momentos, sin ayudas públicas y tratando de reducir los activos no rentables con el menor impacto posible".

Por debajo de las previsiones

La entidad ha cerrado 2016 con unas pérdidas superiores a los 3.000 millones de euros, unos resultados inferiores a los inicialmente previstos, ya que se han visto afectados por elementos no recurrentes, entre ellos la reestructuración de la cartera ALCO, que ha supuesto un coste de 107 millones y el plan de ajuste, que ha alcanzado los 370 millones. A ello se suma 229 millones correspondientes a las provisiones por las cláusulas suelo; el descenso en la rentabilidad de Targobank y el deterioro en su fondo de comercio, que han tenido un impacto de 240 millones; 4.200 millones por las mayores provisiones de crédito e inmuebles y 47 millones por el impacto de la reciente reforma fiscal.

El margen de intereses se ha situado en 2.097 millones, un 6,9% menos que en 2015. En el cuarto trimestre estanco, esta magnitud mejoró y aumentó un 3,4% respecto al trimestre anterior, favorecida fundamentalmente por la reducción de los costes de financiación. Las comisiones netas alcanzaron los 539 millones de euros, lo que supone un 9,5% menos que en el ejercicio anterior. Por su parte, el ROF ha disminuido un 61,2% y registra 201 millones en 2016. En el cuarto trimestre se incluye el proceso de reestructuración de la cartera ALCO, que a futuro, impactará de forma positiva en el margen de intereses.

De esta forma, el margen bruto alcanzó los 2.826 millones de euros, un 17,6% menos que en 2015. Según la entidad, los gastos totales continúan, con una evolución muy positiva y, sin tener en cuenta el proceso de ajuste, descienden un 2% respecto al 2015, año en el que ya se habían reducido un 7% respecto al 2014. El proceso de ajuste supondrá un ahorro de costes anual de aproximadamente 200 millones de euros desde 2017 en adelante. El margen de explotación sin extraordinarios del ejercicio 2016 totalizó 1.305 millones de euros. Esta magnitud, si se tiene en cuenta los extraordinarios negativos -proceso de ajuste, Targobank y reestructuración de la cartera ALCO- disminuyó un 52,8% respecto a 2015 y se situó en 798 millones.

"Alta capacidad" del negocio principal

El negocio principal, sin tener en cuenta las provisiones extraordinarias, presenta una "alta capacidad" de generación de ingresos, con un beneficio de 998 millones, una ratio de mora del 6,1%, una ratio de eficiencia del 44,6% y un ROTI ex-extraordinarios del 17,6%. Tras el esfuerzo realizado en provisiones, la ratio de cobertura aumenta diez puntos porcentuales y pasa del 42,5% a finales de 2015 al actual 52,3%. El banco ha vendido por primera vez carteras por valor de 621 millones, fundamentalmente, de crédito dudoso, gracias a la gestión especializada de activos no productivos, apoyada en la reciente creación de unidad de Negocio Inmobiliario y Transformación de Activos.

Asimismo, las ventas de inmuebles alcanzaron los 2.024 millones de euros, con un incremento del 8% en las ventas minoristas. El banco ha destacado que esta tendencia debería continuar en 2017, de la misma forma que las ventas en tramo institucional, afectadas en 2016 por la incertidumbre política, que deberían crecer este año. Por su parte, las ventas de suelo aumentaron un 49%, hasta alcanzar los 603 millones de euros. A cierre de 2016, Popular cuenta con una ratio CET1 'phased-in' del 12,12%, que cumple "holgadamente" los requisitos SREP del 7,875%. La ratio de capital total del banco, del 13,14%, cumple igualmente de forma holgada con dichos requisitos.

Por su parte, la ratio de capital CET1 'fully loaded proforma' se ha visto afectada por algunos elementos volátiles y por las pérdidas del último trimestre. A finales del segundo trimestre esta ratio se situaba en el 13,71% y posteriormente ha sufrido variaciones por diferentes cuestiones, unas ordinarias y otras extraordinarias. Teniendo en cuenta todos estos factores, la ratio CET1 'fully loaded proforma' se sitúa en el 9,22% y la CET1 'fully loaded' se sitúa a finales de 2016 en el 8,17%.

Comparación "asimétrica"

Ron también ha asegurado que la comparación de la entidad con otras es "asimétrica", ya que el banco no ha recibido ayudas por parte del Estado, y ha advertido de que hay entidades que deberán devolver las ayudas públicas que han recibido y "la foto" del sector será diferente después. "Hay una cosa que es evidente, y es que hay entidades que tendrán que devolver las ayudas, las tienen que devolver. Ya veremos cuál es la foto del sector cuando esas entidades devuelvan esas ayudas", ha apuntado durante su última presentación de resultados.

Para Ron, la comparación de su banco con otras entidades "no es simétrica", ya que algunas han transferido sus activos no productivos a la Sareb o bien han recibido ayudas por parte del Estado, pero no es el caso de Popular. "Con ayudas o sin ellas, la perspectiva del sector cambiaría", ha añadido Ron, para quien "el problema para el banco es la comparación" y "las comparaciones siempre son odiosas". "Algunas entidades van a tener que devolverlas (las ayudas) y en ese momento veremos ya de una forma más homogénea cómo está cada entidad", ha reiterado.

"Es conocido, es público y es notorio que la actividad bancaria en España de muchos de nuestros competidores hoy no es rentable", ha señalado. "Es evidente que ha habido en el mercado una competencia en desigualdad de condiciones", ha reiterado antes de indicar que "no es posible hoy" deducir de otras entidades "las coberturas que tienen a través de la aplicación de las ayudas".