Los accionistas minoritarios del Banco Popular han presentado este jueves ante la Audiencia Nacional una denuncia por supuestos delitos de administración desleal a la vez que contra el mercado y los consumidores en la modalidad de uso de información relevante para la cotización de valores en mercados organizados.
En concreto, los minoritarios denuncian una estrategia por parte de un grupo de inversores mexicanos que en el 2013 se hicieron con el control del 6,39% del capital social de la entidad y se integraron en su consejo de administración.
Se considera que aprovecharon el acceso a información sensible para filtrar noticias sesgadas a varios medios que hicieron bajar la cotización de las acciones, a la vez que utilizaban esta depreciación para obtener ganancias mediante operaciones en corto.
"Un plan organizado"
Los minoritarios atribuyen la caída en picado del valor de las acciones del Popular al grupo financiero mexicano liderado por Antonio del Valle y su primo Jaime Ruiz Sacristán (nombrados consejeros por esta aportación de capital) que invirtieron 450 millones de euros a la entidad.
La denuncia apunta que estos inversores pusieron en marcha un "plan perfectamente organizado" destinado a la entrada de capital social para, después, "depreciar maliciosamente y a su favor la cotización de las acciones de la compañía mediante el filtraje de información relevante para la cotización".
En este sentido, los acusan de filtrar información sensible sesgada a medios como El Confidencial y Expansión para hacerse con el control del banco mediante la sustitución de su presidente, Angel Ron, por un presidente afín, Emilio Saracho, así como la obtención "de una ganancia desmedida" a través de operaciones en corto.
De espaldas a la CNMV
Según la denuncia, una vez entraron en el consejo de administración actuaron "de espaldas a la CNMV, en defensa de sus intereses propios y en detrimento de los del banco hasta el momento de la intervención", con lo que obtuvieron "la absoluta pérdida de valor de las acciones".
El AEMEC asegura que con esta estrategia se pretendía "crear una situación prácticamente insostenible que necesariamente condujo a la destitución del presidente del consejo y el nombramiento de un nuevo presidente que a su vez ha conducido la entidad a la venta al Banco Santander por decisión del Banco Central Europeo (BCE)."
Según los minoritarios, Saracho ha desplegado una estrategia coincidente con el grupo inversor mexicano mediante declaraciones contrarias al valor de la acción y una ampliación de capital que puso de manifiesto "la evidente falta de seguridad y confianza" en las acciones.