El año 2017 ha repetido el patrón de estar "un año de resultados escasos" en materia de infraestructuras en Catalunya, principalmente por la falta de recursos y licitación de obra pública. Son las conclusiones que extrae el estudio anual Por un nuevo modelo de gestión de infraestructuras a Catalunya, publicado por Fomento del Trabajo.

El director de Economía y secretario de la Comisión de Infraestructuras de la patronal, Salvador Guillermo, ha asegurado que "en el 2017 se caracteriza nuevamente por la falta de recursos" en infraestructuras, "tanto a nivel de la administración central como autonómica". De hecho, actualmente, "la inversión en infraestructuras se encuentra en mínimos históricos". En los últimos presupuestos, la inversión total presupuestada del Estado para Catalunya fue de 1.349 millones de euros. Una cifra que según Fomento del Trabajo "es muy baja", y la licitación oficial de obras en Catalunya va asole 1.690 millones -gracias al impulso de la Administración Local y en menor mide de la Generalitat, según el informe- pero sigue siendo escasa, ya que los estudios muestran que el mínimo de licitación pública que necesita Catalunya es de 5.000 millones el año, entre las tres administraciones. Con todo, la licitación "es muy inferior a la media de los últimos 20 años", que se mantenía en unos 3.750 millones.

Es por este motivo reclaman que las diversas administraciones aumenten la inversión y prioricen los proyectos estratégicos que tengan más impacto en la productividad de la economía. En este sentido, pues, los expertos han reivindicado que todavía hay muchas "infraestructuras básicas pendientes", como avanzar en el Corredor del Mediterráneo, el acceso ferroviario al Puerto de Barcelona o el eje Pirenaico, entre muchas otras.

Joaquim Llansó ha puesto el énfasis en el hecho de que "nos encontramos en reiteradas situaciones en que se presupuesta dinero en infraestructuras y después no se materializan, y entonces el dinero pasa al año siguiente, cosa que altera la cifra real de inversión prevista". Hace falta tener en cuenta, también, que hasta el 70% del presupuesto de inversión de la Generalitat "está hipotecado por infraestructuras como la L9, L10, concesiones de comisarías, juzgados, centros de asistencia primaria" entre otros.

Con todo, los expertos afirman que "se tiene que acabar la decisión del político de turno a la hora de hacer infraestructuras", y aseguran que "hay inversiones que se han hecho y se sabía que no eran rentables desde un principio", poniendo por ejemplo los aeropuertos de Lleida-Alguaire, el de Castellón o el AVE en Galicia. Así pues, "hay que hacer análisis coste-beneficio para ver el retorno real de los proyectos", aseguran.

Valores históricamente bajos

En el periodo 2009-2016, la inversión pública tanto en Catalunya como en España cayó un 60%, y en el 2017 su peso en el PIB español se sitúa en sólo un 2%, el menor desde finales del siglo XX. Al mismo tiempo, la inversión pública en el total del gasto público ha pasado del 12% en el 2007 a un 4,9% en el 2017, perdiendo más de la mitad en 10 años y llegando a los mínimos históricos.

"Será muy difícil volver a los niveles anteriores", asegura Guillermo. Por este motivo, el secretario asegura que "hace falta un pacto de infraestructuras a nivel del Estado. porque seguramente sólo podremos hacer el mantenimiento de las carreteras y la obra hecha si existe este pacto". Así pues, desde Fomento piden "un modelo que sirva para todo el Estado y que integre todas las vías que paga el usuario y las que paga el contribuyente".

Con todo eso, la ejecución de las inversiones presupuestadas en los PGE 2017 alcanzó un 81% del presupuestado en Catalunya, correspondiente a 901,8 millones de un total presupuestado de 1.114 millones. Esta inversión en Catalunya equivale al 13,2% de las inversiones regionalizables, o el 8,8% de todas las inversiones efectuadas por el Sector Público Estatal. Al mismo tiempo, la ejecución en materia de infraestructuras de transporte, sólo fue del 77,5%.

Por su parte, la Generalitat ejecutó en el 2017 el 83% de las inversiones reales presupuestadas, equivaliendo a 487,7 millones, y las administraciones locales catalanas efectuaron inversiones reales por un importe de 1.107,8 millones.

Proyectos pendientes, retrasados o inadecuados

Desde Fomento, reclaman que "ante la escasez de recursos", "hay que hacer una selección esmerada de las inversiones más productivas, sostenibles y socialmente beneficiosas con criterios y objetivos transparentes". Además, apuestan por las colaboraciones publicoprivadas y la financiación mediante el pago por uso, es decir, peajes abiertos o la euroviñeta, entre otras posibilidades.

De entre los proyectos retrasados, Guillermo y Llansó destacan el Corredor del Mediterráneo. Según explican, señalan "proyectos inadecuados, impugnaciones legales, dificultades técnicas, ajustes presupuestarios o un impulso político insuficiente" como los principales motivos que han ocasionado que la infraestructura no se ejecute en el plazo establecido, que prometía llegar hasta Almería en el 2017. "Ha habido contratos que se han tenido que abolir al cabo de uno o dos años porque se han hecho con poca conciencia", explica Guillermo.

Al mismo tiempo, desde Fomento destacan también el nuevo acceso ferroviario al Puerto de Barcelona, que continúa paralizado por cambios en el proyecto, a la vez que las obras del acceso vial están paradas y se prevé la rescisión del contrato y la redacción de un nuevo proyecto.

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