El futuro de Zinedine Zidane parece cada vez más definido. El técnico francés, que lleva tiempo esperando el momento adecuado para volver a los banquillos de la mano del conjunto que considere adecuado, habría dado un paso decisivo en las últimas horas tras una reunión clave celebrada en París con los dirigentes de la Federación de Francia.
Según las informaciones que rodean al entorno del entrenador, el encuentro habría servido para dejar prácticamente cerrado el acuerdo que lo convertiría en el próximo seleccionador de Selección de fútbol de Francia una vez finalice el ciclo actual del combinado nacional, siendo así el encargado de liderar el proyecto galo de cara a la cita mundialista de 2030.
El relevo de Deschamps tras el Mundial de 2026
El plan que se está perfilando dentro de la federación francesa pasa por mantener a Didier Deschamps hasta el final del Copa Mundial de la FIFA 2026. El actual seleccionador ha sido una figura clave en los últimos años, liderando a Francia hacia títulos importantes y manteniendo al equipo entre las grandes potencias del fútbol internacional y no van a prescidir de él en estos momentos.
Sin embargo, dentro de la federación consideran que el ciclo podría cerrarse después del próximo Mundial. Por ese motivo, desde hace tiempo se busca una transición ordenada que garantice continuidad en el proyecto deportivo. En ese escenario, Zidane aparece como el candidato perfecto para lo que necesitan en Francia. Su prestigio internacional, su relación con muchos futbolistas franceses y su experiencia en la élite lo convierten en una figura muy valorada para liderar la siguiente etapa de la selección.
Un acuerdo preparado con tiempo para asegurar el futuro
La reunión celebrada en París habría servido para avanzar en los detalles finales de la operación y dejar prácticamente sellado el compromiso. La idea es que Zidane asuma el cargo una vez concluya el Mundial de 2026, evitando cualquier interferencia con el trabajo actual del cuerpo técnico.
De esta forma, la federación francesa busca asegurar con antelación el relevo en el banquillo y garantizar que el proyecto deportivo tenga continuidad a largo plazo. Para Zidane, este paso supondría el regreso al fútbol de alto nivel después de varios años alejado de los banquillos. Y lo haría precisamente en el puesto que siempre ha aparecido como su destino natural como lo es el hecho de dirigir a la selección de su país.
