El debate sobre la planificación deportiva del Real Madrid ahora pone el foco sobre uno de los jóvenes de la plantilla blanca. En este sentido, el nombre de Raúl Asencio empieza a generar interrogantes dentro de los posibles futuros entrenadores del Real Madrid. Las valoraciones surgidas en dos perfil es que podrñian estar al frente del banqullo blaco, como Zinedine Zidane y Jürgen Klopp, mantendrían reservas respecto al encaje del futbolista en un proyecto de máxima exigencia competitiva.

Las dudas no giran en torno a las condiciones físicas de un jugador, privilegiado, un aspecto que nadie discute, sino a la regularidad y a la fiabilidad en escenarios de alta presión y donde debe tomar decisiones en milésimas. En el fútbol de élite, y especialmente en una estructura como la del Real Madrid, la consistencia y la minimización del error resultan variables críticas. Cualquier problema en ese terreno se amplifica.

La cuestión de la regularidad

El principal argumento que aparece en este tipo de evaluaciones es la irregularidad. Asencio ha mostrado destellos de alto nivel, actuaciones en las que su rendimiento ha sido convincente, como cuando la pasada temporada secó a Haaland. Sin embargo, esas fases positivas se habrían alternado con acciones mucho menos sólidas y situaciones en las que la toma de decisiones o la gestión del riesgo habrían penalizado demasiado al equipo.

Asencio Reial Madrid Llevant

Este patrón suele ser determinante en el Real Madrid. Los entrenadores que aspiran a sostener estructuras ganadoras priorizan perfiles predecibles en términos de rendimiento. La capacidad de mantener estándares elevados partido tras partido pesa tanto como las cualidades individuales. No basta con exhibir el potencial, ya que la exigencia reside en la estabilidad de ese buen desempeño. Y eso ni Klopp ni Zidane lo ven.

Lejos de la exigencia del Real Madrid

El Real Madrid opera bajo una lógica deportiva implacable. Cada partido se estudia hasta la extenuación y cada fallo cuenta como diez en cualquier otro equipo, el conjuntp blanco es otro nivel y podría ser demasiado para Asencio. La competencia, además, reduce drásticamente los periodos de adaptación o tolerancia a la irregularidad. La posible falta de confianza de Zidane y Klopp, aunque todavía es hipotética, alimenta el debate sobre el futuro del jugador. No se trata necesariamente de una sentencia definitiva, sino de una lectura sobre su proyección dentro de un Real Madrid donde los fallos ante Osasuna no se pueden repetir.

Así pues, a trayectoria de Raúl Asencio dependerá, en última instancia, de su capacidad para consolidar regularidad y reducir los márgenes de error en un entorno donde la excelencia no es negociable.