El nombre de Zinedine Zidane vuelve a aparecer con fuerza en el entorno del Real Madrid. El técnico francés sigue siendo una de las opciones que más consenso generan dentro del club si se produce un cambio en el banquillo de cara a la próxima temporada, pero su regreso no sería sencillo ni algo barato.
Zidane tiene actualmente un compromiso previo con la Selección de Francia, con la idea de asumir el cargo de seleccionador tras el Mundial de 2026. Ese principio de acuerdo condiciona cualquier posibilidad de volver antes al Santiago Bernabéu de forma libre sin antes negociar con la federación francesa.
La condición económica para romper su acuerdo con Francia
Según las informaciones que circulan en el entorno del técnico, Zidane habría puesto una condición clara para reabrir la puerta al Real Madrid, porque tendría que recibir un pago único superior a los 10 millones de euros. Ese dinero serviría para compensar la ruptura del acuerdo que tiene previsto con la federación francesa. El entrenador entiende que aceptar ahora el banquillo del Madrid implicaría renunciar a ese compromiso ya pactado, algo que solo estaría dispuesto a hacer si el club blanco cubre ese coste y no lo hace él.

Por tanto, antes de negociar cualquier contrato deportivo, el primer paso sería resolver esa cláusula económica que permitiría liberar al técnico francés de su futuro compromiso. Zidane entiende que es el Real Madrid el interesado en romper ese vículo con Francia, por lo que él nunca debería asumir ese coste.
Un regreso que siempre está sobre la mesa
La relación entre Zidane y el Real Madrid sigue siendo muy especial. El francés ya ha vivido dos etapas en el banquillo del club y en ambas consiguió éxitos históricos, incluidos tres títulos consecutivos de la UEFA Champions League. Ese pasado hace que su nombre aparezca siempre que surge una crisis deportiva o un posible cambio en el banquillo del club blanco. Y ahora en Chamartín lo ven como una gran solución a sus problemas.
Sin embargo, el contexto actual es distinto. Zidane mantiene su plan de dirigir a Francia en el futuro, algo que ha sido durante años uno de sus grandes objetivos profesionales. Por eso, cualquier intento del Real Madrid por recuperarlo pasaría primero por resolver la cuestión económica que permitiría romper ese acuerdo. Solo a partir de ahí podría abrirse una negociación real para que Zidane volviera a sentarse en el banquillo del Santiago Bernabéu.