El futuro de la selección francesa empieza a aclararse con vistas al próximo ciclo. Todo apunta a que Zinedine Zidane asumirá el banquillo una vez finalice el Mundial de 2026, poniendo fin a la exitosa etapa de Didier Deschamps al frente del combinado galo y abriendo así una nueva era en el equipo nacional francés, que busca seguir estando entre las selecciones más potentes del mundo.

Este cambio no será solo de nombre en el banquillo, sino también de proyecto. Zidane quiere construir un equipo adaptado a una nueva generación de futbolistas y, para ello, ya estaría tomando decisiones importantes que afectan a algunos de los nombres más reconocidos del pasado reciente de 'les bleus', especialmente respecto de los nombres más veteranos.

Zidane no contempla el regreso de Griezmann

Uno de los casos más destacados es el de Antoine Griezmann. En los últimos meses se había especulado con la posibilidad de que el delantero pudiera volver a la selección con la llegada de un nuevo seleccionador. Sin embargo, Zidane no contempla ese escenario. Al menos por ahora, ya que piensa que es mejor que se quede en Madrid en o Estados Unidos durante esos parones de selecciones.

Griezmann fallo penalti Leganés
Griezmann fallo penalti Leganés

El técnico francés considera que su etapa en la selección ya está cerrada y que no encaja en la hoja de ruta que quiere construir a partir de 2026. La idea es apostar por un bloque renovado, con nuevos protagonistas y con una estructura de vestuario estable desde el inicio. Además, Zidane busca evitar posibles tensiones internas que puedan surgir al recuperar jugadores que ya no forman parte del grupo actual o que sean vistos como viejas glorais que ya no hacen méritos deportivos.

Un nuevo ciclo tras el Mundial de 2026

El plan pasa por iniciar una nueva etapa justo después del Mundial. Zidane quiere tener margen para trabajar desde cero, definir su propio grupo y preparar al equipo para los siguientes grandes torneos internacionales. Y algunos veteranos no entran ahí.

En ese contexto, la decisión sobre Griezmann encaja dentro de una estrategia de renovación en Francia. No se trata solo de rendimiento deportivo, sino de construir un vestuario cohesionado y adaptado a una nueva etapa. Así pues, el escenario queda definido, de modo que Zidane llegará tras el Mundial de 2026 y lo hará con un proyecto propio en el que Griezmann no tendrá cabida. Una decisión firme que marca el inicio de un nuevo ciclo en la selección francesa.