El Real Madrid ha dado este martes un paso de gigante en sus aspiraciones de clasificarse para los octavos de final de la Champions League al imponerse al Benfica por 0-1, en la ida de la repesca, gracias a un golazo de Vinícius en el inicio de la segunda mitad. El partido no ha tenido nada que ver con el Benfica - Real Madrid de la Fase Liga (4-2), ya que aquel ida y vuelta se ha convertido en un partido mucho más táctico que el Madrid ha controlado con sobriedad.
El Real Madrid evita sustos con el balón
Desde un primer momento se ha visto que el partido no iba a parecerse en nada al de la Fase Liga, en el que el Real Madrid entró en el ida y vuelta planteado por Mourinho, lo que permitió que el Benfica brillara con sus mágicas transiciones. En esta ocasión, Arbeloa ha optado por controlar el partido sin prisa, mantener la posesión, aunque fuera a un ritmo muy lento, para evitar cualquier pérdida. Al Benfica, pues, no le ha quedado más remedio que juntar líneas y aguantar atrás, a la espera de poder generar peligro en alguna recuperación. En el minuto 9, Mbappé lo ha intentado con un disparo demasiado centrado, y después ha sido el turno de Vinícius, que ha disparado muy cerca del palo. La respuesta del Benfica ha sido una volea de Aursnes que Courtois ha desviado con una gran intervención (24').

El partido, de ritmo muy lento y sin ocasiones, se ha activado antes del descanso, cuando el Real Madrid ha puesto una marcha más. En el minuto 44, Trubin ha evitado el gol de Mbappé con una gran parada. Y justo después ha sido el turno de Arda Güler, que ha visto como el portero ucraniano desviaba su disparo con la punta de los dedos.
Vinícius rompe el partido con un golazo y partido parado por insultos racistas
El partido ha dado un giro total en el inicio de la segunda mitad, cuando Vinícius se ha inventado un golazo con un disparo lejano que ha entrado por la escuadra. El brasileño, fiel a su forma de ser, ha celebrado el gol provocando a la afición local, lo que le ha valido una tarjeta amarilla y un enfrentamiento con varios jugadores del Benfica. Acto seguido, Vinícius le ha comunicado al árbitro que había recibido insultos racistas, señalando a Prestianni, por lo que el partido se ha parado según marca el protocolo de la UEFA, para que por megafonía se transmita un mensaje en contra del racismo. El partido se ha parado durante 9 minutos y se ha vuelto a reanudar.

El gol y el parón han calentado mucho el partido, que ha pasado a ser una lucha mucho más física, con faltas constantes y con muy poco fútbol. La situación ha beneficiado al Real Madrid, muy cómodo a la hora de parar los intentos del Benfica de generar peligro. Y es que Courtois no ha tenido que intervenir en exceso, más allá de algún centro lateral. Todo se decidirá la semana que viene, en el Bernabéu, aunque el Real Madrid parece tener ya un pie y medio en los octavos de final.