Hay muchos factores que sirvan para justificar el complicado momento que vive el Real Madrid desde hace ya algún tiempo. Comenzando por una planificación cuestionable, con decisiones difíciles de entender en el último verano. Por ejemplo, firmar a jugadores que no eran necesarios en absoluto, como puede ser Franco Mastantuono, quien costó mucho dinero, y ha tenido un papel secundario. Y también, ignorar la necesidad de reclutar a un mediocentro organizador.

La pasada campaña ya acusaron la retirada de Toni Kroos, pero afortunadamente todavía tenían a Luka Modric en la plantilla. Pero, con la marcha del astro croata al AC Milan, no hay nadie que haya podido asumir su rol, y Florentino Pérez, inexplicablemente, no acudió al mercado. Aunque, para mucha gente, el principal problema que existe en el Santiago Bernabéu es la ausencia de un líder con jerarquía y autoridad.

Los futbolistas hacen lo que quieren, y no se esfuerzan al máximo, ni obedecen las indicaciones de los entrenadores. Xabi Alonso acabó harto, y fue destituido hace un par de meses, dejando su cargo a Álvaro Arbeloa. Una apuesta arriesgada, que el presidente esperaba que funcionara, y que pudiera dar buenos resultados. No obstante, la realidad es que las cosas únicamente han ido empeorando, hasta acabar de convertirse en un incendio mayúsculo.

Xabi Alonso

Porque como señalan las informaciones que han salido desde la Cadena COPE o el programa ‘El Chiringuito de Jugones’, en el vestuario se respira un ambiente muy tenso, y la plantilla está dividida. Por un lado, hay un sector importante de futbolistas que están francamente decepcionados con su poca participación, y que ya tienen la cabeza en otro club, ya que acabarán haciendo las maletas en verano. Por esta razón, han dejado de esforzarse.

Y, por otra parte, hay otros jugadores que saben que tienen una plaza reservada en las alineaciones, y que no respetan las decisiones del entrenador, conscientes de que son indispensables para el Madrid.

Arbeloa, incapaz de solucionar el problema

Se ha podido comprobar que Arbeloa no es capaz de solucionar el mismo problema que Alonso ya tuvo previamente, y también Carlo Ancelotti, durante su última temporada en el banquillo del Madrid. Y esto obliga a Florentino Pérez a tener que encontrar alguna solución urgente en verano.

Si no elige bien al entrenador que llegará, y no realiza una profunda limpieza en la plantilla, lo más probable es que se vuelva a vivir una temporada desastrosa…