El inicio del nuevo campeonato de Fórmula 1 podría ser más complicado de lo esperado para Fernando Alonso. Dentro de Aston Martin existe una creciente preocupación por el rendimiento y la fiabilidad del monoplaza antes del primer gran premio de la temporada. Unas sensaciones que ya van indicando que los tiempos no han ido ta y como muchos esperaban en el equipo de Silverstone.

Las primeras simulaciones no invitan al optimismo y han encendido las alarmas en el equipo inglés. El temor no está solo en la falta de velocidad frente a otros rivales, sino también en la resistencia del coche durante la carrera. Pues, según las evaluaciones de Arian Newey, las cosas no van en una dirección nada positiva.

Preocupación por la fiabilidad desde la primera carrera del año

Según diversas informaciones del entorno del equipo, el ingeniero Adrian Newey habría trasladado a Fernando Alonso una valoración muy preocupante sobre el comportamiento del monoplaza en condiciones de carrera en Albert Park.

Fernando Alonso Aston Martin OK
Fernando Alonso Aston Martin OK

Las estimaciones más pesimistas indican que el coche podría tener serias dificultades para completar tandas largas, especialmente en un circuito exigente como el del Gran Premio de Australia. En algunos escenarios de simulación, el monoplaza tendría problemas para superar las 30 vueltas seguidas sin riesgo de avería o fallo mecánico. Un dato que indica que lo más normal es que el asturano no acabe la carrera. Esto abre la puerta a un escenario poco deseado para el equipo como lo sería una retirada prematura si los problemas de fiabilidad aparecen durante la carrera.

Un comienzo de temporada muy complicado

El Gran Premio de Australia suele marcar el tono del inicio del campeonato y, para Aston Martin, el objetivo era empezar con buenas sensaciones tras meses de desarrollo del nuevo coche. Sin embargo, las dudas han cambiado completamente la perspectiva del equipo. Si las previsiones se cumplen, la prioridad en Melbourne podría pasar de luchar por sobrevivir y no por competir por nada, algo que ya se venía descartando desde los tests de pretemporada.

Para Fernando Alonso, que afronta una nueva temporada con la ambición de volver a luchar por victorias, el panorama no es el ideal. El piloto asturiano ya conoce los problemas que arrastra el coche y sabe que el arranque del campeonato podría ser mucho más duro de lo deseado. Aun así, dentro del equipo confían en que las primeras carreras sirvan para identificar los fallos y acelerar el desarrollo del monoplaza. La temporada es larga, pero si Australia confirma los peores pronósticos, Aston Martin empezará el año con un desafío enorme por delante.