El Real Madrid tiene a un total de siete futbolistas que ya son libres de negociar con cualquier club de cara al próximo verano, porque su contrato con los blancos expira el próximo 30 de junio. Uno de los que se encuentran en esta situación es un futbolista que parecía destinado a escribir un cuento de hadas y desarrollar toda su carrera defendiendo los mismos colores. Se trata de Nacho Fernández. El defensa de Alcalá de Henares se ha labrado una carrera larguísima en el club de su corazón, pero ni eso puede que le sirva para colgar las botas con los suyos.
Nacho Fernández, el eterno comodín del Real Madrid
No está siendo una temporada fácil para él. Deportivamente, sigue siendo el eterno comodín de la defensa merengue, y ya ha pasado por el eje de la defensa, por la banda derecha y también por la izquierda, evidenciando esa eterna indefinición que le ha penalizado y ayudado a partes iguales en su carrera. Penalizado, porque ningún entrenador lo ha tenido en cuenta como titular fijo, en ninguna de las posiciones, pero también le ha ayudado porque su regularidad, siempre que había alguna sanción o alguna lesión ha hecho que temporada tras temporada tenga su fase de mucha importancia.

Esta campaña, ha llegado en este último periodo. Ante las lesiones de Mendy y, sobre todo, de Carvajal o Lucas Vázquez, Nacho ha sido un jugador clave en un tramo donde ha disputado partidos de máximo emigencia como los partidos de Copa contra el Villarreal o el Atlético de Madrid, y partidos importantes de liga en San Mamés y en el Bernabéu contra la Real Sociedad. Todo eso ha llegado en un mes donde ha protagonizado de forma involuntaria muchos titulares que lo relacionan con varios equipos como el Milan o los Wolves de Julen Lopetegui, que lo quieren gratis en unos meses.
A las puertas de ser un One Club Men
Nacho, por su parte, espera un movimiento por parte del Real Madrid que sigue sin llegar. Nadie le ha presentado una oferta en firme encima de la mesa, y se está cansando de esperar. Además, las recuperaciones de Dani Carvajal y David Alaba, dos titulares indiscutibles para Carlo Ancelotti, pueden provocar que vuelva al banquillo. Algo que, por otra parte, sería injusto viendo su rendimiento y comparándolo con el de otros defensas como Antonio Rüdiger.

Si nada cambia, algo que parece muy complicado, Nacho Fernández está viviendo su última temporada en la Casa Blanca y se frustraá su idea de ser uno de los pocos One Club Man de la historia del club blanco. Cada vez es más complicado, en el fútbol actual, que un jugador desarrolle toda su carrera en el mismo club. Más todavía en un contexto de la máxima exigencia mundial del Real Madrid. Nacho, posiblemente, se quedará a las puertas de hacerlo.