La red de partidos arreglados de tenis desmantelada por la Guardia Civil a finales del mes de octubre se ha saldado con la implicación de 83 personas, de las cuales 15 han sido detenidas y 68 investigadas, entre ellas 28 tenistas profesionales de las categorías ITF Futures y Challenger.
La Dirección General de la Guardia Civil ha hecho público el resultado final de la operación Bitures, desarrollada a finales de octubre y por la cual ingresaron en prisión incondicional por orden del juez de la Audiencia Nacional José de la Mata cinco detenidos, entre ellos el considerado como cabecilla de la trama, el tenista profesional catalán Marc Fornell.
Según explica la Guardia Civil, la operación se inició a raíz de la denuncia que pusieron a los responsables de la Tenis Integrity Unido (TIU), organismo anticorrupción de carácter internacional responsable de velar por la integridad en el mundo del tenis. A partir de esta denuncia, los agentes centraron su investigación sobre un tenista español y consiguieron desenredar el complejo entramado que habían tejido.
La organización criminal usurpó miles de identidades de ciudadanos con las que realizaban las apuestas, vinculando las mismas cuentas de apostantes y monederos electrónicos donde revertían las ganancias obtenidas con la finalidad de enmascarar su verdadera identidad y no tributar en Hacienda por el dinero obtenido fraudulentamente. Un grupo de individuos armenios se valían del cabeza de la trama, nexo entre ellos y el resto de los miembros de la red. Una vez que conseguían el soborno, los miembros de nacionalidad armenia se desplazaban a los lugares donde se disputaban los partidos con la finalidad de comprobar y asegurarse que el tenista cumplía con lo previamente pactado, aprovechándose de su imponente corpulencia. Asimismo, daban la orden que se efectuaran las apuestas deportivas en varios puntos de ámbito nacional e internacional.
Los agentes han constatado que la organización venía operando al menos desde febrero de 2017 y calculando que han podido generar unas ganancias millonarias con la operativa descrita. Durante la explotación de la operación se realizaron 11 registros domiciliarios simultáneos en 9 provincias españolas, en qué se intervinieron 167.000 euros en efectivo, un arma corta, prueba documental de las identidades usurpadas, más de 50 dispositivos electrónicos, ordenadores, piezas de joyería y bolsas (invertían las ganancias en objetos de lujo), numerosas tarjetas de crédito de monederos electrónicos donde se acumulaban los ingresos y 5 vehículos de alta gama.
Se ha procedido al bloqueo e intervención de los saldos de 42 cuentas bancarias de los investigados, varios inmuebles, saldos de numerosas cuentas asociadas a monederos electrónicos donde acumulaban importantes sumas de dinero utilizando ingeniería financiera. Los ahora detenidos transferían el dinero entre varias cuentas para finalmente acumularlo en cuentas bajo su control, siempre bajo identidades usurpadas. Se les atribuye responsabilidad penal según el caso por los delitos de integración en organización criminal, corrupción entre particulares (ámbito deportivo), estafa, blanqueo de capitales, tenencia ilícita de armas y usurpación de identidad.
La operación ha sido llevada a cabo por agentes pertenecientes al Equipo de Delitos Económicos de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid, y que por su trascendencia internacional, han contado con la colaboración de miembros de la Oficina Europea de Policía (EUROPOL), así como de la Dirección General de Ordenación del Juego del Ministerio de Hacienda.
