El Barça tenía prácticamente cerrada una salida importante en el centro del campo, pero todo ha cambiado en cuestión de horas. Marc Casadó estaba listo para abandonar el club esta misma semana, con un principio de acuerdo muy avanzado con el Atlético de Madrid, pero la lesión de Pedri ha alterado por completo los planes del equipo. Y es que Hansi Flick ha pedido frenar cualquier movimiento que debilite aún más la medular.

El canterano azulgrana contaba con una propuesta clara del conjunto rojiblanco, que llevaba semanas siguiendo su situación. En el Barça existía consenso para aceptar una cifra cercana a los 20 millones de euros, una cantidad considerada razonable por un futbolista con proyección pero sin un rol fijo como titular. Todo apuntaba a que la operación se cerraría de forma inminente, pero el escenario deportivo ha cambiado radicalmente.

Un acuerdo avanzado con el Atlético que queda congelado

Casadó había dado el visto bueno a la operación. En el Atlético de Madrid le ofrecen un proyecto con más protagonismo y la confianza directa de Diego Simeone, que ve en él un perfil ideal para su centro del campo. Desde el punto de vista económico y estratégico, la salida también encajaba en el Barça, que necesita generar ingresos y ajustar su plantilla.

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Sin embargo, la lesión de Pedri ha sido un punto de inflexión. El centrocampista canario es una pieza estructural del equipo y su ausencia deja a Flick con muy pocas alternativas fiables en la medular. La dirección deportiva había valorado seguir adelante con la venta, pero el técnico alemán ha intervenido de forma directa para bloquearla, priorizando el equilibrio deportivo sobre cualquier ingreso inmediato.

Flick no quiere más salidas en una medular bajo mínimos

La postura de Flick ha sido clara desde el primer momento. Con Pedri fuera, no se toca a nadie más en el centro del campo. El entrenador considera que Casadó puede ser un recurso en este tramo de la temporada, ya sea como titular o como pieza de rotación en un calendario muy exigente. Perder otro centrocampista ahora supondría asumir un riesgo excesivo. En el cuerpo técnico preocupa la falta de centrocampistas que puedan sostener al equipo en partidos de alta exigencia. Casadó, sin ser una estrella, aporta intensidad y sobretodo, un papel importante en la rotación. Por eso, la orden ha sido clara: no habrá salidas mientras Pedri esté de baja.

En el Atlético, la operación queda en pausa. El interés sigue siendo firme y en el Barça no cierran la puerta a retomarla más adelante, especialmente en verano. Eso sí, a corto plazo, Casadó seguirá vistiendo de azulgrana. Así pues, lo que parecía una salida hecha en cuestión de días ha quedado congelado por una lesión clave. Flick manda, y con la medular tocada, el técnico alemán ha optado por la prudencia antes que por el negocio.