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Eduardo Camavinga se encuentra en una situación realmente delicada. En la primera jornada de La Liga EA Sports, contra el RCD Espanyol, mucha gente esperaba verlo en el once inicial, ya que Aurelien Tchouaméni no estaba disponible. Pero se tuvo que conformar con la suplencia, una clara demostración de que José Mourinho no acaba de confiar en sus habilidades, y prefirió decantarse por reubicar a Fede Valverde como pivote defensivo.

A esto hay que añadir que en el Real Madrid no descartan la incorporación de Martín Zubimendi, quien está en la rampa de salida del Arsenal, pero para poder traerlo, primero será necesario desprenderse de algunas piezas. Y el ‘6’ es uno de los principales candidatos a hacer las maletas, después de una campaña anterior totalmente desastrosa, en la cual no dejó de acumular críticas, y fue incapaz de mostrar su verdadero nivel.

Eduardo Camavinga 

De hecho, acabó quedándose fuera de la lista definitiva de Didier Deschamps para disputar el Mundial, haciendo que su valor de mercado decaiga todavía más. Por suerte para el internacional francés, el nuevo seleccionador, Zinedine Zidane, tiene intención de volver a incluirlo en las convocatorias, ya que confía plenamente en su talento, y en que logrará reivindicarse. El problema es que lo más probable es que tenga que hacerlo fuera del Santiago Bernabéu.

Porque Mourinho ya le ha dejado claro que le espera una temporada muy complicada si acaba quedándose en la plantilla. Será la última opción en las rotaciones para la medular, y tendrá que conformarse con un papel absolutamente testimonial, jugando en partidos intrascendentes o en situaciones de extrema necesidad. Y, a sus 23 años, Camavinga no puede permitirse esto si desea continuar con su evolución, y no quedarse estancado.

A estas alturas, la afición del Madrid esperaba que el ex del Stade Rennais ya fuera uno de los mejores mediocentros del planeta, pero la realidad es muy distinta. Y ya ni siquiera tiene espacio en los planes, como explican en ‘France Football’.

Camavinga, sin ofertas convincentes

Una muestra de la devaluación de Camavinga es que no ha aparecido ningún equipo interesado en hacerse con sus servicios, a pesar de que el Madrid esté dispuesto a estudiar ofertas que ronden los 50 millones de euros, una tasación que en su momento era considerada como una gran oportunidad de mercado.

El problema que tienen es más que evidente, y deberán de buscar una manera para solucionarlo.