Los Seattle Seahawks se han vengado de manera destacada de los New England Patriots para alzar la segunda Super Bowl de su historia (13-29). El conjunto vencedor en el Levi's Stadium de Santa Clara para conquistar su segundo trofeo Vince Lombardi ha sido el más trabajador, sobre todo a nivel defensivo, en una tarde en que el ritmo lo ha puesto Bad Bunny en un histórico espectáculo del descanso.

La defensa de los Seahawks vale un título

Cinco goles de campo transformados por Jason Myers, un récord absoluto en la Super Bowl, un pase de touchdown del quarterback Sam Darnold a AJ Barner y una anotación de Uchenna Nwosu tras la pérdida de Drake Maye han entregado al equipo de Mike Macdonald el título de la NFL después de una temporada en la que han rozado la perfección. Y los de Seattle, los más regulares de la temporada, han exhibido la consistencia perfecta en la gran final.

Además, ha sido la Super Bowl soñada para los Seahawks, ya que han dominado de principio a fin con sus armas favoritas. Su defensa, llamada 'Dark Side', ha emulado las gestas de la 'Legion of Boom' campeona en 2014 ante los Denver Broncos y ha anulado por completo a la estrella Drake Maye y a los Patriots.

Todo esto para que los Seahawks confirmen la venganza más dulce en Santa Clara ante unos New England Patriots que hace once años les negaron el título en el Super Bowl de Phoenix. El cierre de un círculo perfecto ante el equipo más fuerte de la época moderna del fútbol americano.

Los Seahawks, al club de los dos Super Bowls

Un título para los Seahawks que los hace progresar considerablemente en el palmarés histórico, pasando al multitudinario grupo de los dos trofeos, compartiendo la posición con seis franquicias más. Un equipo que ya ganó la Super Bowl en 2014, pero que llegó a perder en las grandes finales de 2006 y 2015.

Aun así, quien sigue mandando en la clasificación son los Patriots, perdedores de la final este 2026, con seis títulos. Precisamente, los de New England son los que también han tenido más presencia en finales. Y empatan al frente de la clasificación con los Pittsburgh Steelers.

Más allá del espectáculo deportivo, quien también se ha convertido en protagonista principal ha sido Bad Bunny. El cantante puertorriqueño ha hecho un homenaje a Latinoamérica, pero también ha podido sacar de quicio al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ya había expresado su rechazo a que "el horrible" Bad Bunny fuera el encargado del show de la Super Bowl.