En plena ola reaccionaria en los Estados Unidos y con las tropas militarizadas de Donald Trump protagonizando cacerías de inmigrantes por todo el país, el artista puertorriqueño Bad Bunny ha dado un golpe sobre la mesa en el descanso de la Super Bowl con un show musical en homenaje a Latinoamérica. El flamante vencedor del Grammy a Mejor Álbum de música ha presentado una puesta en escena cargada de referencias a su Puerto Rico natal y ha reivindicado la herencia latina de la que goza EE.UU. Vestido con un traje blanco que simulaba una equipación de fútbol americano y llevando bajo el brazo un balón ovalado, el artista ha interpretado algunos de sus temas más reconocidos como Yo Perreo Sola, Tití me preguntó o DtMF. El show ha contado con numerosas apariciones sorpresa: desde Ricky Martin, que ha presentado al artista, a Lady Gaga, que ha cantado con él, así como la aparición como invitados de los actores Pedro Pascal o Jessica Alba. Al terminar, un mensaje con una gran pancarta: "Lo único más poderoso que el odio es el amor".
Su particular homenaje a Latinoamérica cargado de intención ha sacado de quicio al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, quien ya había expresado su rechazo a que "el horrible" Bad Bunny fuera el encargado del show de la Super Bowl y había cargado contra el artista puertorriqueño por posicionarse contra las cacerías del ICE. "El espectáculo del descanso de la Super Bowl ha sido absolutamente terrible, uno de los peores de la historia", ha aseverado el mandatario republicano en un mensaje en su red social, Truth Social. Para añadir que "nadie entiende ni una palabra de lo que dice este tipo, y el baile es repugnante, especialmente para los niños pequeños que lo ven en todo Estados Unidos y en todo el mundo". Trump también ha afirmado que es "una ofensa a la grandeza" de los Estados Unidos y no está a los “estándares” del país.

La enemistad entre ambos viene de lejos. El año pasado Bad Bunny ya decidió no llevar su gira del álbum Debí Tirar Más Fotos a EE. UU. para evitar redadas contra los inmigrantes latinoamericanos en los conciertos. La semana pasada, el puertorriqueño ganó el premio Grammy al Mejor Álbum del año —el equivalente en la música al Oscar a Mejor Película—, y desde el escenario de los galardones, denunció las cacerías del ICE con un contundente mensaje: "No somos salvajes, no somos animales, no somos alienígenas, somos humanos y somos americanos", para añadir un "fuera el ICE" y lanzar la proclama que ha reiterado en la Super Bowl: el amor es más poderoso que el odio.
That half time show was a national humiliation ritual...#HalfTime #SuperBowl pic.twitter.com/IYoBNJbxfE
— Mrgunsngear (@Mrgunsngear) February 9, 2026
El espectáculo de Bad Bunny ha comenzado con una "casita", una vivienda típica de cemento de Puerto Rico. "Buenas tardes, California. Me llamo Benito Antonio Martínez Ocasio", se ha presentado el artista, lanzando un mensaje positivo como los que suele hacer habitualmente, en el que ha instado a todo el mundo a creer en sí mismos: "Si hoy estoy aquí es porque nunca dejé de creer en mí, y tú también deberías creer en ti, vales más de lo que piensas". Mientras tanto, han empezado a sonar los acordes de Mónaco, y de fondo se ha podido ver una boda —real— entre una persona inmigrante y una de los Estados Unidos. Por sorpresa ha aparecido entonces Lady Gaga, vestida de azul y rodeada de una orquesta caribeña para cantar Die With a Smile.

Bad Bunny en la Super Bowl / EFE
América más allá de los Estados Unidos
Después, el foco ha vuelto a Bad Bunny, quien ha interpretado Baile Inolvidable y NUEVAYoL, momentos en los que el estadio Levi's de Santa Clara ha estallado. Entre canción y canción, ha aparecido un niño entre dos sillas que veía la televisión con su padre, y el artista puertorriqueño le ha entregado de manera simbólica su Grammy. Al terminar, de un escenario como una plantación de bananeros, sentado en una de las sillas similares a la de la cubierta del álbum 'Debí Tirar Más Fotos', Ricky Martin ha hecho acto de presencia para cantar el reivindicativo tema de Benito Lo que le pasó a Hawai, que es un homenaje a su tierra y una llamada a levantar en alto la bandera para evitar la injerencia de los Estados Unidos —país del cual la isla es un estado libre asociado—.

Bad Bunny en la Super Bowl / EFE
La actuación, de hecho, ha estado cargada de guiños a Puerto Rico, como una representación de los barrios populares bailando reguetón o los postes de la luz mientras Bad Bunny ha cantado El Apagón con una gran bandera puertorriqueña en la mano. También con la presencia de la imagen del sapo concho, una especie endémica de la isla que está en peligro de extinción y que Bad Bunny ha utilizado como icono durante su última gira. Para acabar, Bad Bunny ha lanzado un "God bless America" —que Dios bendiga a América—, las únicas palabras que ha dicho en inglés. Entonces, ha mencionado los países del continente americano mientras del escenario, detrás de él, han aparecido las banderas de todos los países de Latinoamérica.