Jornada histórica para la Unió Esportiva Sant Andreu. El equipo cuatribarrado se ha proclamado campeón del grupo tres de Segunda RFEF y ha sellado su anhelado ascenso a la tercera mejor categoría del fútbol español. Lo ha hecho después de derrotar al Reus gracias a un gol de penalti en el minuto 80 transformado por Señe que ha desatado la locura en un Narcís Sala lleno hasta la bandera, con unas 6.000 personas en las gradas que no han dudado a la hora de invadir el campo después del pitido final para celebrar con sus aficionados.

El Sant Andreu no falla contra el Reus

El ascenso del Sant Andreu era cuestión de tiempo. Era prácticamente imposible que se pudiera escapar, pero faltaba rematar el trabajo. La semana pasada se desaprovechó la primera oportunidad en el campo del València B. Hoy, con el Narcís Solà creando un ambiente único, ha sido diferente. El equipo andreuenc ha derrotado al Reus después de un partido intenso y ha podido sellar el anhelado ascenso a Primera RFEF. La última vez que el club cuatribarrado militó en la tercera mejor categoría del fútbol español fue hace más de una década.

Para conseguirlo no ha faltado sufrimiento. Sobre todo después de que el Reus consiguiera igualar en el minuto 75 el tanto de Marcos Mendes que ha estrenado el electrónico. Sin embargo, las dudas del Sant Andreu han durado muy poco. Solo cinco minutos más tarde del tanto del empate, el combinado local ha provocado un penalti que Señe se ha encargado de transformar sin ponerse nervioso. Su gol ha sido la antesala de una celebración que se extendería después del pitido final.

Sant Andreu se convierte en una fiesta

Hacía muchos años que el Sant Andreu perseguía este sueño y este domingo, por fin, se ha hecho realidad. A pesar de que el inicio de temporada del conjunto de Natxo González - hoy ausente a causa del ataque al corazón que sufrió durante la semana que lo ha mantenido hospitalizado - no fue el esperado, a medida que han ido pasando las jornadas se ha ido enchufando hasta convertirse en el líder indiscutido de la categoría. Ningún equipo ha podido plantarle cara. Los números no mienten: 20 victorias, seis empates y seis derrotas en 32 partidos.

Unos números de campeón que confirman el gran momento que vive el club. Este momento dulce también se corresponde a escala social. Después de la victoria, las calles del barrio de Sant Andreu se han llenado de seguidores con la camiseta cuatribarrada que querían celebrar el ascenso. En el Narcís Sala, más de 6.000 personas han llenado el estadio. Un hecho que no es ninguna excepción. Ahora el equipo afrontará una temporada en Primera RFEF que debe servir para reforzar aún más todo ello, con el regreso del anhelado derbi contra el Europa.

La gran incógnita de cara al año que viene es si podrán jugar como locales en el Narcís Sala. Su máximo rival ya ha tenido que jugar fuera de su estadio en esta temporada en Primera RFEF por no tener césped natural, el mismo problema que tendría el Sant Andreu. Sea como fuere, esto es un problema de futuro. Ahora a la villa de Sant Andreu le toca disfrutar de esta gesta memorable.