El Real Madrid llevaba semanas trabajando en uno de los movimientos más ambiciosos del mercado como lo es el fichaje de Rodri Hernández, considerado uno de los mejores mediocentros del mundo. La operación había avanzado hasta el punto de que en el club blanco daban por encarrilado un primer acuerdo con el Manchester City de cara a conseguir que el Balón de Oro llegara al Santiago Bernabéu en verano.

Sin embargo, el movimiento se ha complicado seriamente en los últimos días. Y es que dos figuras clave han terminado por frenar una operación que parecía muy avanzada y que ahora parece estar cada vez más lejos de materializarse de forma beneficiosa para el Real Madrid.

Guardiola se niega a perder a su jugador clave

El primer obstáculo llega desde el banquillo del City. Pep Guardiola considera a Rodri una pieza absolutamente imprescindible en su sistema de juego. Para el técnico catalán, el mediocentro español no solo es el eje del equipo en la salida de balón y en la organización del juego, sino también uno de los líderes del vestuario. Por ese motivo, Guardiola ha trasladado al club inglés que no quiere negociar su salida. Y es que, a pesar de que todavía no está en plena forma, la realidad es que el madrileño es calve para Pep.

Rodri Manchester City EFE
Rodri Manchester City EFE

Dentro del Manchester City existe la convicción de que perder a Rodri supondría debilitar el corazón del equipo. Por eso, la postura del entrenador ha sido clara y ha decidido que no va a facilitar la operación.

El factor Vinicius dentro del vestuario

Pero el bloqueo no solo llega desde Inglaterra. En el propio vestuario del Real Madrid también existe un elemento que complica la llegada del mediocentro. El protagonista es Vinicius, quien mantiene una relación distante con Rodri desde la polémica del Balón de Oro de 2024. Aquel galardón generó un debate intenso en el mundo del fútbol y dejó ciertas tensiones entre ambos jugadores que todavía no se han arreglado. Según diversas informaciones que circulan en el entorno del club, Vinicius no vería con buenos ojos compartir vestuario con el mediocentro español.

La combinación de estos dos factores ha terminado por frenar una operación que parecía bien encaminada y que ahora está absolutamente bloqueada. Por ahora, el fichaje de Rodri por el Real Madrid queda en suspenso. Así pues, hasta que Guardiola y Vinicius no levanten el veto al cambio de aires de Rodri, el madrileño debería seguir en Manchester.