La alegría y la euforia dentro del vestuario del Barça estaba más que justificada. En primer lugar, por la conquista del primer título de la temporada, si bien es cierto que es el menos importante. Pero no hay mejor manera de comenzar el nuevo año con una Supercopa de España, la segunda consecutiva, y, en especial, venciendo al eterno rival en la final. De este modo, no solamente confirman el excelente momento de forma que viven, sino que también han podido vengarse por la derrota en el anterior Clásico.
No fue el mejor partido de los pupilos de Hans-Dieter Flick, pero una vez más pudieron conseguir la victoria, gracias al acierto en los momentos decisivos. Sin embargo, no todo eran buenas noticias, y es que hubo varios futbolistas que se mostraron muy reservados durante las celebraciones. Esto se debe al enfado que tenían por su poca participación, como fue el caso de Marcus Rashford, quien se tuvo que conformar con entrar como revulsivo.

Ya venía enfadado previamente, pues contra el RCD Espanyol fue sustituido al descanso, una cosa que no le gustó. Consideró que había sido señalado injustamente, cuando no era el único jugador que estaba completando una actuación pésima. Y lo peor llegó en la semifinal contra el Athletic Club de Bilbao, donde esperaba ser titular, gracias a la lesión de Lamine Yamal. Pero ‘Hansi’ sorprendió, y se decantó por Roony Bardghji en su lugar, para completar el ataque.
Una apuesta que funcionó a la perfección, viendo el resultado y la increíble exhibición del internacional sueco sub 21, pero que disgustó enormemente al ‘14’. Y tampoco le hizo ni pizca de gracia tener que esperar hasta el minuto 83 para poder ingresar al terreno de juego en el Clásico. No obstante, no fue la única pieza del Barça que se marchó del partido disgustado, ya que a Marc Casadó le sucedió exactamente lo mismo, quedándose de nuevo sin jugar.

Cuesta encontrar una explicación a la pérdida de confianza que Flick ha tenido con el centrocampista de 22 años, quien fue una de las grandes revelaciones de la anterior campaña, y ahora ha quedado condenado al ostracismo.
El futuro de Rashford y de Casadó, una incógnita
Ni Rashford ni Casadó están satisfechos con su situación actual, como resulta comprensible, y esto ha provocado que se empiece a hablar seriamente acerca de su futuro.
Porque en ‘The Mirror’ ya afirman que ambos dejarán el Barça si nada cambia durante los siguientes meses…