El FC Barcelona afronta un inicio de temporada marcado por la necesidad de encontrar los automatismos adecuados en ataque. Entre las piezas clave para lograrlo está Raphinha, uno de los futbolistas más importantes de la pasada campaña y que, a ojos de Hansi Flick, vuelve a ser un jugador indiscutible. Sin embargo, el brasileño ha dejado clara su preferencia sobre dónde quiere jugar, algo que podría generar un pequeño quebradero de cabeza para el técnico alemán.
La importancia de Raphinha en el esquema
Raphinha fue la temporada pasada uno de los futbolistas más determinantes del Barça. Su capacidad para romper líneas, generar peligro constante y asociarse con los delanteros le convirtió en pieza fundamental del once inicial. Flick lo sabe y por eso lo considera un jugador fijo en sus planes, independientemente del dibujo o del rival que haya enfrente.

El problema surge en la ubicación. El técnico lo ha probado en diferentes roles: principalmente por la banda izquierda, pero también en la mediapunta, buscando aprovechar su visión de juego y su capacidad de último pase.
El deseo del brasileño
Aunque Flick valora su polivalencia, Raphinha ha transmitido al cuerpo técnico que se siente más cómodo y más decisivo cuando juega abierto en la izquierda, la posición en la que brilló durante gran parte de la pasada temporada. Desde ese perfil puede encarar, recortar hacia dentro y buscar el disparo o la asistencia, una fórmula que funcionó con frecuencia en los momentos más importantes.
Para el futbolista, jugar en otra demarcación limita sus virtudes. En la mediapunta, asegura que pierde campo para correr, espacio para encarar y se ve obligado a jugar más de espaldas, un escenario que le resta protagonismo.
El dilema para Flick
El problema para Flick es evidente: necesita encajar todas las piezas de un ataque en el que figuran nombres como Lamine Yamal, Ferran Torres, Lewandowski o Dani Olmo. Si Raphinha se fija definitivamente en la banda izquierda, se reduce la flexibilidad táctica del equipo y el técnico alemán pierde la opción de moverlo de posición en función del rival o de las necesidades del partido.
Además, la presencia de otros jugadores en ese perfil obliga a Flick a realizar ajustes que no siempre son sencillos. El deseo del brasileño, aunque comprensible, podría condicionar la estrategia del entrenador en determinados encuentros.

Un jugador esencial, pero con condiciones
Lo que no se discute es la importancia de Raphinha en el proyecto. Flick cuenta con él como titular indiscutible, pero tendrá que gestionar con cuidado la situación para que el jugador se sienta cómodo sin perder la versatilidad que tanto valora el cuerpo técnico.
En un vestuario donde la competencia es máxima, Flick sabe que mantener a sus estrellas motivadas es fundamental. El caso de Raphinha es un buen ejemplo de ese delicado equilibrio entre las necesidades del equipo y las preferencias individuales.