El Paris Saint-Germain mantiene intacta su estrategia en torno a uno de los talentos más codiciados del fútbol europeo. En los despachos del club parisino no se da por cerrada ninguna vía cuando se trata de perfiles capaces de ser generacionales, y Lamine Yamal encaja plenamente en ese tipo de categoría. La entidad francesa, lejos de enfriar su interés, continúa sosteniendo su posicionamiento.

La cifra que rodea la operación de unos 250 millones de euros refleja la magnitud del movimiento que el PSG estaría dispuesto a ejecutar. No se trata de una aproximación coyuntural ni de un simple tanteo. En París consideran que el extremo del Barça representa un activo estratégico capaz de marcar una era deportiva en la capital francesa, como ya pasó con Neymar.

Una prioridad que no desaparece del radar del PSG

Dentro del PSG, el seguimiento del futbolista azulgrana se interpreta como una operación que conviene mantener activa a largo plazo. La política del club ha demostrado una clara orientación hacia la captación de talento joven con formación en el Barça, como es el caso de Xavi Simons o de Dro. Sin embargo, ahora quieren ir más lejos con Lamine Yamal.

Lamine Yamal

La postura parisina, según distintas fuentes cercanas al entorno del club, es firme y la oferta no ha sido retirada ni existe intención de modificar el planteamiento que tienen desde hace más de un año. El club se mantiene a la expectativa, atento a cualquier escenario que pueda abrir una ventana de oportunidad.

El deseo de Al-Khelaïfi y un mercado donde puede pasar de todo

El interés por Lamine Yamal trasciende la dimensión puramente deportiva. En la estructura directiva del PSG, Nasser Al-Khelaïfi interpreta este tipo de movimientos como decisiones clave para el club, donde confluyen imagen institucional, proyección global y liderazgo competitivo. El jugador simboliza un perfil ideal para seguir creciendo internacionalmente. Y en vistas de que el Barça nunca aceptará vender al jugador, en París están convencidos de que en algún punto, será Lamine el que podría pedir salir y es ahí donde esa oferta de 250 millones de euros entrará en juego.

Así pues, a pesar de que saben que si es por el Barça, Lamine nunca dejará de vestir la elástica blaugrana, no hay intención de echarse para atrás con la oferta de 250 millones de euros, que siempre va a estar vigente para que cuando el español quiera salir, el PSG sea su principal opción en el mercado.