El Real Madrid tenía marcado en rojo el nombre de Ibrahima Konaté como uno de los grandes refuerzos estratégicos de 2026. La idea en Chamartín era esperar a que el central francés finalizara su contrato para incorporarlo a coste cero y reforzar una defensa que necesita sangre nueva. Sin embargo, lo que parecía una operación bien encaminada empieza a torcerse peligrosamente.

Y es que el gran obstáculo no es deportivo, sino económico. Konaté sabe que llega a un momento clave de su carrera y considera que, al llegar libre, tiene derecho a exigir un contrato de estrella. Sus demandas salariales son muy elevadas y en el Real Madrid no están dispuestos a romper la escala salarial por un futbolista que, aunque gusta mucho, no está por encima de todos los demás.

El sueldo que lo complica todo en el Real Madrid

En el club blanco hay una norma no escrita pero muy clara y es que nadie cobra por encima de ciertos límites si no es absolutamente diferencial. Konaté encaja en el perfil perfectamente, pero sus pretensiones económicas generan muchas dudas. Pedir una millonada en el salario y una prima de fichaje choca frontalmente con la política de contención que el Real Madrid quiere mantener incluso en los fichajes a coste cero.

Ibrahima Konaté

Durante meses, en el Real Madrid creían que el acuerdo era cuestión de tiempo, pero las últimas conversaciones han enfriado el optimismo. El entorno del jugador aprieta, sabe que hay mercado y que otros gigantes europeos están dispuestos a pagar cifras que el club blanco no contempla. Y ahí es donde aparece un actor decisivo que lo cambia todo.

El PSG entra con fuerza y rompe el tablero

El Paris Saint-Germain no tiene esos complejos. Para el club francés, el salario no es un problema cuando se trata de construir una plantilla plagada de talento. Luis Enrique ha pedido expresamente un central de máximo nivel y ve en Konaté la pieza ideal para liderar la defensa del futuro, sobre todo ante el progresivo declive de Marquinhos, que empieza a encarar la recta final de su ciclo. En París están dispuestos a ofrecerle un contrato muy superior al que propone el Real Madrid, tanto en salario fijo como en primas. La idea es adelantarse y dejar al conjunto blanco sin uno de los fichajes que consideraban estratégicos para 2026.

En el Bernabéu ya asumen que la operación se ha complicado seriamente. No renuncian del todo, pero tampoco entrarán en una subasta salarial que rompa el equilibrio interno. Si Konaté prioriza el dinero, el PSG tiene todas las de ganar. Y el Real Madrid podría quedarse sin un fichaje que daba casi por hecho.