A la junta gestora de FC Barcelona le quedan 72 horas para pactar con la plantilla del primer equipo un recorte salarial del 30%, unos 190 millones de euros, si no quiere verse obligada a hacer entrar el club en concurso de acreedores. La viabilidad económica de la entidad a corto plazo, pues, está seriamente en riesgo. La buena noticia, sin embargo, es que el ambiente en la mesa de negociación ha mejorado considerablemente desde la dimisión de Josep Maria Bartomeu y su junta, lo que hace aumentar el optimismo en las dos partes negociadoras.

Buena voluntad, pero sin demasiado tiempo

Con Bartomeu en el timón, la rebaja salarial ya empezó con el pie cambiado. Primero, la primavera pasada, cuando Leo Messi tuvo que salir al paso después de que desde el club se filtrara que los jugadores estaban poniendo dificultades. Y la tensión aumentó todavía más a la hora de empezar las negociaciones para la segunda rebaja, cuando el Barça activó el Estatuto de los Trabajadores para tratar de adecuar los sueldos de la entidad. Este gesto molestó a la primera plantilla, hasta el punto de estar a punto de romper la cuerda.

Bartomeu EFE

Josep Maria Bartomeu, abandonando las oficinas del FC Barcelona / EFE

Ahora, sin embargo, con Bartomeu siendo ya pasado del club, la situación ha dado un giro y, según apunta el diario Ara, los jugadores harán todo el posible para ayudar al club. El problema, sin embargo, es que sus contratos son muy complejos, lo que hace temer que en sólo 72 horas no haya tiempo para llevar a cabo una rebaja tan importante como la que necesita la débil economía del club.

Es por eso que los representantes de los jugadores esperan que la junta gestora acepte una prórroga para seguir hablando. Y es que hay que recordar que si las negociaciones rotas, el FC Barcelona podría aplicar unilateralmente la rebaja, lo que muy probablemente acabaría con el tema en los juzgados.

Además, la fórmula usada hasta ahora, la de reducir el salario a cambio de recuperarlo en el futuro, tiene enormes lagunas. Por un lado, porque es difícil decidir el % a reducir en cada caso, como también lo es cómo puede el club garantizar que este dinero se recuperará. Además, uno de los grandes problemas es Leo Messi, el jugador que más cobra y que, al acabar contrato el próximo 30 de junio no puede diferir nada.

Leo Messi entrenamiento grupo @fcb

Entrenamiento del primer equipo del FC Barcelona / FCB

Conocer la fecha de las elecciones ayudaría en las negociaciones

Otro punto caliente es que los jugadores y el resto de trabajadores del FC Barcelona consideran muy importante saber el calendario del club a partir de ahora, y eso pasa porque se conozca lo más rápido posible la fecha de las futuras elecciones para decidir quién será el próximo presidente del Barça.

Dimitido Bartomeu y los suyos, los jugadores creen que es primordial que entren los nuevos rectores lo más rápido posible para saber cuál será el proyecto del futuro Barça, y más en una situación de pandemia que minimiza el margen de error a la hora de tomar decisiones. "Por atribuciones estatutarias, la gestora no puede certificar acuerdos básicos para la viabilidad del proyecto. De hecho, su función principal es decidir cuándo serán las elecciones y todavía no lo ha hecho. Por lo tanto, sería bueno que definiera la fecha para que podamos llegar a un acuerdo que el nuevo presidente tendrá que aplicar", afirman al diario Ara fuentes próximas a las negociaciones.

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