El gran sueño de Joan Laporta es que Pep Guardiola vuelva algún día al banquillo del Barça. El presidente blaugrana se fue en el 2010 con el de Santpedor como entrenador, pero el técnico, que nunca congenió con Sandro Rosell, se acabó marchando y dejando la sensación de que su vuelta al Barça ya era imposible. En cierta manera, se estaba repitiendo la misma historia que con Johan Cruyff por culpa de los eternos ismos que siempre han rodeado al club.
Joan Laporta quiere revertir esta situación y conseguir que Guardiola vuelva. Las leyendas del Barça deben estar en el club blaugrana, no triunfando lejos del Camp Nou, por lo que el objetivo es que el técnico catalán vuelva y, si puede ser, que lo haga junto a Leo Messi. Guardiola, de hecho, admitió recientemente que el retorno no es imposible, una declaración con mucho valor, pues hasta ahora siempre lo había dado como una etapa ya pasada. "Pep se fue y el Barça siguió ganando. No hay que pensar así. Si pensase que soy imprescindible volvería, pero no es el caso. Son etapas, son procesos, y si un día tengo que reencontrarme nos reencontraremos de manera natural", afirmó el entrenador en la Gala de las estrellas de la Federació Catalana de Futbol, que se llevó a cabo en la Antigua Fábrica Damm.

Guardiola no cierta la puerta a volver al Barça
Y es que hace tiempo que Joan Laporta llegó a un pacto con Pep Guardiola. Si un día el Barça necesita al entrenador para reconstruir al equipo, el de Santpedor volverá. De momento, en el club blaugrana siguen confiando en Xavi Hernández, mientras que Guardiola sigue agrandando su leyenda en el Manchester City, con el que acaba de renovar, al considerar que no hay mejor sitio en estos momentos que trabajar junto a Txiki Begiristain y Ferran Soriano. "Me encuentro muy bien, muy a gusto, me lo dan todo y tengo muy buenos amigos cerca. Para seguir hay que tener muy buenos jugadores y cuando tienes continuidad en un club es porque te dan mucho apoyo los de arriba. La ciudad no es Barcelona, no estoy en casa, eso es evidente, pero cada tres días hay partido y los preparo, eso me hace sentir bien en Manchester y en el City", recordó Guardiola.
Pep Guardiola, partidario siempre de los ciclos cortos, terminaba contrato este verano, lo que hizo pensar que cambiaría de aires. El entrenador, sin embargo, aceptó seguir en el Manchester City, un proyecto hecho a su medida que solo cambiará si un día el Barça le necesita. "Ahora había pensado en acabar, con mi mujer Cristina ya lo tenía bastante hablado, pero me han vuelto a enredar".

Guardiola, muy pendiente del Barça
A pesar de llevar ya muchos años lejos del Barça, Pep Guardiola sigue muy de cerca la actualidad del club, del que puso en valor su nivel futbolístico después de tantos cambios. "Hay un desencanto por la Champions, pero si analizas los partidos te das cuenta de que así es esta competición, porque en Múnich tenían que haber ganado tal como jugaron. La directiva ha hecho un increíble esfuerzo por hacer una plantilla extraordinaria. Me sabe mal que no estén en Champions, pero prefiero no encontrarme con el Barça, la verdad", explicó el entrenador.
Guardiola, además, también recordó sus inicios en los banquillos, en el Barça B. "Aquel título en Tercera fue el primer paso, nos lo pasamos muy bien, aprendimos mucho, porque era un partido por semana, había que ir al campo del Mataró, al de La Pobla de Mafumet y todos, jugadores y técnicos, teníamos ilusión de llegar al primer equipo del Barça. De todas las cosas bonitas de mi carrera, que han sido muchas, esa es una especial".