Luis de la Fuente nunca descuida el futuro, y esto explica el motivo por el cual prefiere dar oportunidades a los jóvenes talentos que irrumpen en la élite, antes que a jugadores de una edad avanzada. Y tiene previsto seguir haciéndolo, viendo el excelente resultado que le ha dado esta política, que ha permitido a la selección española conquistar una UEFA Nations League, una Eurocopa y un Mundial desde que llegó al banquillo, reemplazando a Luis Enrique.
Además, el bloque principal está compuesto por futbolistas que todavía tienen muchos años por delante, como Lamine Yamal, Pau Cubarsí, Fermín López, Nico Williams o Pedri González, que amenazan con crear una hegemonía espectacular en los siguientes años. Por desgracia, quien no tiene tanto futuro es Mikel Oyarzabal, uno de los capitanes de ‘La Roja’, y que ha sido la referencia ofensiva del equipo en los últimos dos años.
Ya tiene 29 años, y hay rumores de que podría renunciar a sus compromisos internacionales pronto, como ha hecho Marcos Llorente, para centrarse en su club, la Real Sociedad, donde es una leyenda. En el portal web ‘El Gol Digital’ advierten de que es una idea que le ha pasado por la cabeza, aunque todavía aguantará un poco más. Pero el seleccionador tendrá que comenzar a pensar en su recambio generacional, y un nombre que le resulta muy convincente en todos los sentidos es el de Carlos Espí.
Lógicamente, mientras el vasco esté disponible, mantendrá su condición de indispensable para De la Fuente. Y conservará su sitio en las alineaciones, aunque puede dejar de jugar todos los partidos como titular, para comenzar a probar a otras piezas. Y aunque Ferran Torres también esté en la plantilla, el técnico nacido en La Rioja considera al futbolista del Paris Saint-Germain como un buen revulsivo, pero que no está capacitado para ser la referencia ofensiva.
En cambio, al nuevo fichaje del Real Madrid sí que le ve con el talento, el potencial y las condiciones necesarias para marcar una época.
Espí impresiona con sus actuaciones en el Madrid
Espí fue uno de los refuerzos más inesperados que el Madrid cerró este año, ya que, a última hora, cuando su futuro apuntaba al Brighton & Hove Albion, pagaron los 25 millones de euros de su cláusula de rescisión para sacarlo de la UD Levante.
Y tan solo ha necesitado de unas pocas semanas para ganarse la confianza de José Mourinho, y convertirse en un ídolo para la afición.
