El Barça sigue muy atento a posibles movimientos de mercado y uno de los nombres que vuelve a aparecer en el mercado intrernacional es el de Ousmane Dembélé. La realidad es que, aunque actualmente milita en el Paris Saint-Germain y es una de las grandes estrellas del conjunto francés, su situación contractual y sus vínculos personales mantienen abierta una puerta, al menos a nivel interno.

Y es que el extremo francés conserva una relación muy estrecha con varios jugadores del vestuario del Barça. Uno de los casos más evidentes es el de Gavi, quien ha dejado claro en varias ocasiones que el vínculo entre ambos va más allá del fútbol y es algo personal.

Un vestuario que no cierra la puerta a un viejo amigo

La realidad es que Dembélé no ha perdido el contacto con sus antiguos compañeros. Su amistad con Gavi es especialmente significativa, con comunicación constante incluso tras su salida del club, tal y como afirmó el andaluz. De este modo, en caso de que el jugador decidiera abandonar París, el vestuario del Barça no vería con malos ojos su regreso a la disciplina culé. La integración, al menos a nivel humano, estaría prácticamente asegurada.

Pablo Gavi Barca

De esta forma, este factor podría llegar a jugar a su favor, ya que no tendría que adaptarse desde cero a un entorno que ya conoce perfectamente, a pesar de que no salió especialmente bien de ahí. Además, su talento y su capacidad desequilibrante siguen siendo cualidades valoradas dentro del club. No es por nada que ganó el pasado Balón de Oro.

Una operación que no está en la agenda de Deco

La realidad es que, pese a ese contexto favorable en el vestuario, la dirección deportiva no contempla actualmente su fichaje. El Barça tiene otras prioridades y no trabaja en su regreso. De esta forma, su contrato con el PSG, vigente hasta 2028, tampoco facilita un movimiento a corto plazo. Ya se verá el año que viene, cuando en París deberán tomar una decisión dura.

Además, el club busca perfiles que encajen en su planificación económica y deportiva actual, lo que complica cualquier operación de este tipo. En definitiva, Dembélé tendría buena acogida si regresara, pero no es una opción real en estos momentos. El vínculo personal existe, pero la decisión pasa por otros factores. Un escenario que deja abierta una posibilidad lejana, pero no inmediata.