La piratería es un tema que desde ya hace varios años siempre es de actualidad. Ante la sistémica subida de precio para seguir el fútbol, miles de aficionados deciden apostar por páginas piratas para ahorrarse una importante cifra. Por el contrario, tanto LaLiga como Telefónica trabajan insistentemente para evitarlo, ya que lo consideran uno de los principales males del fútbol español. La lucha contra la piratería en España cada vez es más fuerte y hoy ha recibido otro golpe duro: la Guardia Civil ha desmantelado Kodispain, una de las principales plataformas de streaming que retransmitía partidos de la Liga sin licencia.

Así lo ha confirmado la propia Guardia Civil en un comunicado en el que ha informado que la actuación ha sido efectuada con éxito. El desmantelamiento de este popular complemento que servía para reproducir el canal Kodi llega después de una denuncia por parte de Telefónica y de LaLiga, que con Javier Tebas como presidente continúa muy comprometida en intentar acabar de forma total con la piratería. Cabe destacar que este es el segundo gran golpe que recibe la piratería en poco más de una semana. El pasado 20 de abril, se conoció la sentencia contra la red de 'Dash, el iraní', que contaba con millones de usuarios.

El comunicado de la Guardia Civil

Agentes de la Guardia Civil pertenecientes a la Comandancia de Madrid, han investigado a una persona por su presunta participación en un entramado digital que promovía el acceso no autorizado a retransmisiones en directo de los partidos de fútbol de la Primera y Segunda División Española. 

La investigación comenzó tras la denuncia interpuesta por parte de los representantes legales de la asociación deportiva y de la empresa de telefonía perjudicada. 

Tras un primer análisis, se logró identificar un software legítimo, diseñado para ser ampliable y programable, siendo utilizado con fines delictivos.

Sobre este software, se programaron componentes específicos que dirigían a las fuentes audiovisuales sobre los partidos de fútbol, sorteando las medidas de protección y de seguridad.

Seguidamente, se analizaron más de 91.000 archivos y alrededor de 25.000 líneas de código, consiguiendo reconstruir el funcionamiento del sistema e identificando su estructura operativa.

​Una vez realizado el análisis de fuentes abiertas, así como el rastreo de la actividad digital entre los diferentes canales de comunicación y las redes sociales, se logró la identificación y posterior investigación de un varón por un supuesto delito contra la propiedad intelectual y otro relativo al mercado y los consumidores.

Además del perjuicio económico, la instalación del software desconocido en los dispositivos de los usuarios, abre la puerta a diferentes tipos de malware o virus, pudiendo permitir así, el robo de datos y el acceso no autorizado a dichos dispositivos electrónicos.

La desactivación del entramado digital ha sido posible gracias a la colaboración entre las entidades privadas y organismos públicos especializados.