Larry Ellison, la quinta persona más rica del mundo, no podía permitir que su torneo de tenis, el de Indian Wells, el que creó él en el desierto californiano para que fuera considerado el quinto Grand Slam de tenis, dejara sin castigo alguno unas frases sexistas de su director, Raymond Moore. Ellison, fundador también de la compañía Oracle, dio la cara ante la prensa para decir que Moore había dimitido. Al director no le quedaba otra alternativa. Lo que dijo en una conversación con periodistas encendió el debate sobre si las tenistas tenían que cobrar lo mismo que los hombres.

"En mi próxima vida", dijo Moore, "cuando regrese quiero ser parte de la WTA (Asociación de Mujeres Tenistas) porque se aprovechan del éxito de los hombres". Moore fue más sangrante: "Si yo fuera una tenista me arrodillaría cada noche y daría gracias a Dios por el nacimiento de Roger Federer y Rafa Nadal. Ellos son quienes han llevado el peso de este deporte".

En la polémica profundizó más Novak Djokovic, número uno del tenis mundial. Después de levantar su quinto trofeo en Indian Wells, Djokovic declaró: "Una de las razones por las que pienso que los hombres deberían ganar más que las mujeres es porque las estadísticas dicen que nuestros partidos tienen más espectadores. Y la ATP (Asociación de Jugadores de Tenis) debería luchar por ello". Djokovic quiso ser diplomático y dijo que las mujeres merecen "respeto y admiración; lucharon por lo que se merecían y lo consiguieron".

Larry Ellison, por su parte, aprovechó la dimisión de Moore para recordar que desde hace una década Indian Wells se sumó a la iniciativa de otras pruebas del circuito femenino de igualar el reparto de premios de hombres y mujeres. "Gracias al liderazgo de Billie Jean King, Martina Navratilova, Venus Williams, Serena Williams y tantas otras grandes atletas, un importante nivel de éxito se ha conseguido al respecto", recordó Ellison. Djokovic, que igualó a Rafa Nadal en número de Master-1000 ganados (27),obtuvo un cheque de 1.028.300 dólares (unos 914.345 euros). Victoria Azarenka, campeón del torneo sobre Serena Williams, se llevó la misma cantidad.

Tanto la número uno, Serena Williams, como Azarenka respondieron las declaraciones de Moore, cuyas disculpas no sirvieron para nada: "Esos comentarios son equivocados y muy, muy inciertos", dijo Williams. Pero fue más contundente Azarenka: "Es un problema que se da en todo el mundo. No solo en el deporte. También en los negocios. Lo mejor que hacemos las mujeres es sobreponernos a esos comentarios".

La polémica recuerda la que se originó en Wimbledon, en 1992, cuando el holandés Richard Krajicek atacó por el mismo lado al mundo femenino del tenis, pero, además, fue grosero: "Son cerdas y gordas que no merecen cobrar lo mismo". Luego quiso ser gracioso: "En realidad quería decir que solo el 75% son cerdas y gordas". Martiina Navratilova y todas las grandes del tenis lo descalificaron. Krajicek se disculpó años más tarde.

La lucha de Billie Jean King

La guerra de los sexos fue el caballo de batalla de la mítica Billie Jean King, que fue la primera que retó a un hombre a jugar un partido de exhibición, y principalmente fue una gran luchadora por la igualdad de las tenistas y de las deportistas profesionales. Y lo consiguió. Tanto que en el 2009, Barack Obama, presidente de Estados Unidos, la condecoró con la medalla presidencial de la libertad.