Este año, acabe como acabe, será recordado por la increíble irrupción de los jugadores del filial. El primero de todos fue Lamine Yamal, que con 16 años se ganó el puesto de titular en el primer equipo y se ha acabado consagrando como uno de los mejores jugadores del equipo. Apenas unos meses después, apareció Fermín López, aunque su aparición no fuese tan espectacular como la del extremo.
A mitad de temporada, fue el turno de Pau Cubarsí. El central debutó en Copa del Rey para sustituir al lesionado Andreas Christensen. El gran nivel que dio desde el principio, junto al cambio de posición del danés, le convirtieron en otro fijo en el once de Xavi Hernández. El técnico catalán ha sido el gran artífice de la explosión de estos jugadores, gracias a las oportunidades que les ha dado a cada uno de ellos en momentos importantes.

El filial también funciona
El gran momento que están viviendo los jóvenes también se puede ver en el Barça Atlètic. El equipo dirigido por Rafa Márquez está haciendo una gran temporada, lo que le está llevando a disputar el ascenso directo a LaLiga Hypermotion con equipos como el Deportivo de la Coruña o el Nàstic de Tarragona.
El entrenador mexicano, tal como hace Xavi en el primer equipo, también está dando oportunidades a jugadores de las categorías inferiores, como puede ser el juvenil. El hecho de que jugadores como Marc Guiu, Héctor Fort o Marc Casadó sean habituales en las convocatorias del Barça, hace que no puedan estar disponibles para el filial. Una circunstancia que obliga a utilizar a las otras grandes promesas que llegan desde abajo.

Noah Darvich, la siguiente gran promesa
Una de las que más ha destacado ha sido Noah Darvich. El alemán de 17 años llegó este verano como uno de los jugadores a seguir en Europa. El centrocampista ha demostrado por qué se tenían tantas expectativas en él y se ha ido ganando cada vez más oportunidades en el equipo de Márquez.
Sus grandes actuaciones en la Youth League y sus primeras aportaciones de gol en Primera RFEF, con un tanto y dos asistencias, parecen no ser suficientes para tener oportunidades en el primer equipo. Para un joven de su edad es lo normal, pero la precocidad con la que se han ganado un puesto Cubarsí y Lamine Yamal impacientan a los jóvenes que no llegan a su nivel. Darvich seguirá jugando en el Barça Atlètic hasta final de temporada con el objetivo de asegurar el ascenso directo. Pero no durará mucho en esta categoría, tal como informa Sport, ya que la próxima temporada buscará oportunidades fuera si finalmente no se logra el ascenso.