Nico Williams ha tomado una decisión que no gustará nada al Athletic de Bilbao, ya que quiere jugar contra Francia cueste lo que cueste. El extremo sabe que llega el momento más importante del Mundial y no quiere quedarse fuera de una semifinal en la que España necesita la mejor versión del equipo. Y esta llega con la España de los extremos. Después de una temporada muy complicada por las lesiones, en Bilbao preferían prudencia, pero Nico ya ha elegido sin preguntar a nadie.
La situación es delicada porque el Athletic ha cuidado mucho su físico durante los últimos meses. El club no quería que el jugador asumiera riesgos innecesarios después de problemas musculares que condicionaron su curso. Sin embargo, una semifinal de un Mundial no se vive como un partido cualquiera. Nico entiende que estas oportunidades no vuelven.
Lamine ya espera a Nico
La presencia de Lamine Yamal también pesa en la decisión. Nico quiere compartir ataque con el futbolista del Barça en el escenario más grande posible. La conexión entre ambos se ha convertido en una de las grandes armas emocionales y futbolísticas de España, y el extremo del Athletic no quiere mirar desde el banquillo un partido que puede marcar una generación.

Luis de la Fuente sabe que debe medir muy bien la situación. Forzar demasiado a Nico sería un riesgo, pero dejarlo fuera si el jugador se siente preparado también podría debilitar a España. Francia exige profundidad, uno contra uno y amenaza constante en las bandas. Y ahí Nico ofrece algo que pocos pueden con su capacidad para ser decisivo a campo abierto.
El Athletic mira con preocupación
En Bilbao no gusta nada este escenario. El Athletic sabe que Nico no está pensando ahora en la próxima temporada, sino en el Mundial. Eso es comprensible desde el punto de vista del jugador, pero incómodo para un club que lo necesita sano y fresco cuando vuelva la competición. Cada sprint, cada choque y cada esfuerzo extra ante Francia será observado con preocupación.
Nico, aun así, no va a pedir permiso emocional a nadie. Respeta al Athletic, pero siente que esta decisión pertenece a su carrera y a la selección. Si tiene que apretar, apretará. Si tiene que asumir minutos con molestias o falta de ritmo, lo hará. Quiere estar junto a Lamine Yamal en la semifinal y demostrar que España puede atacar a Francia sin miedo. Para el Athletic es un riesgo. Para Nico, una obligación competitiva.