Cargando...

Nico Williams todavía disfruta de sus últimos días de descanso, pero sabe que a su regreso a Lezama deberá explicar cómo gestionó sus problemas físicos durante el Mundial. El extremo llegó a la concentración de España sin el alta definitiva del Athletic y trabajó a marchas forzadas para estar disponible cuanto antes, especialmente con la ilusión de volver a compartir ataque con Lamine Yamal.

En Bilbao entienden su ambición y celebran que terminara el torneo como campeón, aunque también existe preocupación por los riesgos asumidos. Nico arrastraba una temporada castigada por varias lesiones musculares y la pubalgia, por lo que el club quería máxima prudencia. Su esfuerzo para reaparecer durante el Mundial puede provocar una conversación seria con los responsables deportivos y médicos.

El Athletic quería una recuperación controlada

Antes del torneo, Nico había sufrido una lesión moderada en los isquiotibiales y se incorporó a la selección todavía pendiente de completar su recuperación. Los servicios médicos del Athletic Club y de la Federación coordinaron el proceso, pero el atacante quería reducir plazos y recuperar protagonismo. Después sufrió además otro problema en el aductor que volvió a obligarlo a parar.

Nico Williams Athletic Club

Su motivación era evidente. Nico quería ayudar a España y volver a formar junto a Lamine una pareja que ya había sido decisiva en anteriores torneos. Ambos se entienden dentro y fuera del campo, y el extremo del Athletic no quería perderse los partidos importantes. Esa voluntad fue premiada con el título, pero también elevó la exigencia sobre un cuerpo que venía acumulando molestias.

En Bilbao pedirán explicaciones

La reprimenda no tendría que ver con su compromiso con España, sino con la necesidad de proteger a un futbolista fundamental para el Athletic. El club necesita que Nico Williams regrese completamente recuperado y pueda sostener una temporada larga. Forzar una reaparición puede aumentar el riesgo de recaída, especialmente después de un curso marcado por interrupciones.

Cuando vuelva alrededor del 10 de agosto, Nico deberá someterse a pruebas y conversar con el cuerpo técnico. En Lezama quieren conocer con detalle las cargas realizadas y asegurarse de que no quedan molestias. Haber ganado el Mundial junto a Lamine será un recuerdo extraordinario, pero el Athletic espera que entienda el mensaje: jugar por ilusión no puede estar por encima de su salud. Nico Williams quiso acelerar para estar con España; ahora deberá demostrar que ese esfuerzo no compromete su nueva temporada en Bilbao y que puede afrontar el curso sin volver a detenerse por otra lesión muscular.